El debate por la regulación de Uber, DiDi y otras aplicaciones de transporte volvió a instalarse en Rosario. El proyecto impulsado por el Ejecutivo municipal busca establecer un nuevo marco para el funcionamiento de las plataformas, pero generó el rechazo de referentes del sector de los taxis.
José Iantosca, titular de la Cámara de Titulares de Taxis de Rosario (Catiltar), cuestionó la iniciativa y sostuvo que el problema excede la competencia entre los taxis tradicionales y las aplicaciones.
“Esto es precarizar más a todos los trabajadores, a los que hacemos taxi, a los que hacen Uber, a los que hacen DiDi”, afirmó el dirigente en declaraciones radiales.
El reclamo de los taxistas
Según planteó Iantosca, la discusión también está vinculada con las condiciones laborales de quienes trabajan en el transporte de pasajeros.
El referente de Catiltar recordó que el sector llegó a contar con alrededor de 5.000 trabajadores formalizados, con obra social, ART, aportes jubilatorios y derecho a indemnización.
En ese sentido, cuestionó que una eventual flexibilización de las condiciones para las aplicaciones pueda derivar en una mayor informalidad laboral.
“Van a pasar todos a trabajar en negro, precarizados o con suerte como monotributistas”, sostuvo.
Desde la mirada del dirigente, el debate no debería limitarse a definir si las plataformas pueden operar legalmente, sino también a establecer qué obligaciones laborales, tributarias y de seguridad deberán cumplir los distintos actores del sistema.
La discusión por Uber y DiDi
El proyecto municipal pretende avanzar sobre la situación de las aplicaciones de transporte que funcionan en Rosario. La iniciativa abrió posiciones diferentes entre concejales, conductores y representantes de taxis.
Mientras quienes impulsan la regulación plantean la necesidad de establecer un marco para una actividad que ya funciona en la ciudad, desde el sector taxista reclaman que las nuevas reglas no impliquen igualar las condiciones hacia abajo.
Iantosca también cuestionó el posible avance de un esquema en el que las plataformas concentren una parte cada vez mayor del mercado.
“Lo único que va a quedar es Uber o alguna aplicación que monopolice el sistema”, advirtió.
El debate deberá continuar ahora en el Concejo Municipal de Rosario, donde se discutirán las condiciones bajo las cuales podrían funcionar las plataformas y las obligaciones que deberán cumplir sus conductores y empresas.


