Golpeada por el modelo económico nacional y el desplome de la industria, la economía bonaerense entró en recesión técnica tras acumular dos trimestres consecutivos de caída.
Según el indicador PulsoPBA del Banco Provincia, la actividad cayó 1,6% en el tercer trimestre de 2026 respecto del período anterior, luego de retroceder 0,4% entre abril y junio.
El deterioro también se reflejó en los datos de septiembre, cuando el índice registró una baja mensual de 1,2% y una caída interanual de 0,9%. Entre enero y septiembre, la actividad acumuló una contracción promedio de 0,3% frente al mismo período de 2025 y quedó 2,1% por debajo del nivel de diciembre pasado.
El peso de la industria manufacturera en la estructura productiva bonaerense ayuda a explicar por qué la provincia siente con fuerza las dificultades de la actividad. En septiembre, ese sector cayó 2,1% interanual y fue el que más incidió negativamente en el resultado general. El comercio retrocedió 3,5%, mientras que el transporte y las comunicaciones bajaron 2,3%.
La intermediación financiera, por su parte, registró una contracción de 8,3% interanual y acumuló tres meses consecutivos de caídas. También se retrajeron los hoteles y restaurantes, con una baja de 2%.
Una caída marcada por el perfil industrial bonaerense
La evolución de la actividad provincial está vinculada con el comportamiento de la economía nacional, pero su composición productiva le imprime características propias. Buenos Aires concentra una porción significativa de la industria manufacturera argentina, además de una extensa red de comercios, servicios y empresas vinculadas a la producción.
En ese entramado, la caída industrial tiene un efecto que va más allá de las fábricas: repercute sobre proveedores, transporte, empleo y consumo. El retroceso simultáneo del comercio y de otras actividades de servicios muestra que las dificultades alcanzan distintas ramas de la economía bonaerense.

El desempeño sectorial, sin embargo, no fue uniforme. El agropecuario creció 3,5% interanual en septiembre y funcionó como uno de los principales contrapesos de la caída general. También avanzaron la pesca, con una suba de 19,7%, y la explotación de minas y canteras, que registró un crecimiento de 12,4%.
La construcción también mostró una variación positiva de 4,9% aunque lejos de una recuperación en la comparativa interanual. Esos resultados contrastaron con los números negativos de la industria, el comercio y la intermediación financiera, los sectores que explican buena parte del deterioro de la actividad.
Cómo se mide la economía bonaerense
PulsoPBA es un indicador elaborado por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia en colaboración con el Instituto de Ciencias de la Computación de la Universidad de Buenos Aires, con el apoyo del Ministerio de Economía bonaerense y el Consejo Federal de Inversiones.
La herramienta utiliza modelos de inteligencia artificial entrenados para replicar el comportamiento del Estimador Mensual de Actividad de la Provincia de Buenos Aires (EMA-PBA), a partir de unas 1.200 variables de frecuencia diaria generadas por la entidad bancaria.
Su metodología permite seguir la evolución de la actividad con mayor frecuencia que los indicadores tradicionales y estimar meses para los que todavía no se publicaron estadísticas oficiales. En esta edición, el índice incorporó estimaciones para agosto y septiembre de 2026.


