El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) dio un nuevo paso hacia la desregulación de sus funciones con la Resolución 233/26. Después de modificar la campaña de vacunación contra la aftosa, derogó una serie de normas para restarle importancia a las habilitaciones emitidas por los municipios. El caso testigo de Tres Arroyos.
Concretamente, el organismo que dirige María Giraudo eliminó el requisito de presentar habilitaciones municipales (o provinciales) para hacer trámites nacionales. Desde ahora, si se quiere obtener un permiso para transportar alimentos, por ejemplo, la empresa de logística no deberá presentar ante el SENASA ningún permiso que le haya otorgado el Estado local o provincial.
Según se informó oficialmente, esta medida busca “suprimir normas redundantes que generen sobrecostos innecesarios para el sector productivo”. Sin embargo, tuvieron que aclarar que “esta simplificación administrativa no exime a los administrados del cumplimiento de las normativas municipales o provinciales vigentes en materia de seguridad, salubridad, higiene y uso del suelo”.

Quien salió a festejar la nueva normativa fue Federico Sturzenegger, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado. Según él, las habilitaciones municipales son “una suerte de extorsión” y “lo más increíble de todo es que en muchos casos la normativa nacional exige la habilitación municipal, aumentando el margen para que ocurran este tipo de prácticas”.
A modo de ejemplo, citó el caso de Tres Arroyos vinculado a una aerolínea que pidió autorización para hacer vuelos comerciales entre la ciudad del sureste bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires. Como informó INFOCIELO, ese trámite todavía no se completó porque la oposición al gobierno del intendente Pablo Garate se niega a tratar la iniciativa en el Concejo Deliberante.
Más allá de este caso puntual, el ministro libertario destacó que “remover los requisitos de la habilitación municipal de toda o casi toda la normativa nacional” le quita poder a las comunas. “Al separarlo no dejamos que la normativa nacional se convierta en un mecanismo adicional para aumentar el poder de coacción municipal“, sentenció.
En esta contexto, la iniciativa del SENASA parece abrir un nuevo episodio de la batalla libertaria contra los intendentes. Hasta ahora, el principal foco de conflicto eran las tasas municipales, de hecho presentaron proyectos para eliminarlas o bajarlas en más de 100 distritos, y ahora apuntan contra las habilitaciones.

