La frialdad de los números suele esconder tragedias humanas, pero para Nicolás Kreplak, el límite se ha cruzado. En una extensa charla con Lado P, por INFOCIELO PLAY, el ministro de Salud bonaerense lanzó una advertencia que cala en los huesos: “Se muere más gente en Argentina por estas políticas de salud”.
Según el funcionario, el diagnóstico no es una especulación, sino el resultado de estadísticas oficiales que ya muestran un aumento de la mortalidad en 2024 respecto al año anterior y una caída en la expectativa de vida, además de otros indicadores en rojo como el de las enfermedades de transmisión sexual.
El “Excel” contra la vida
Para Kreplak, la lógica de ajuste impuesta por Javier Milei y Luis Caputo ha derivado en un “perfil epidemiológico de país subdesarrollado”. El ministro detalló que el incremento de decesos se concentra en causas prevenibles, como enfermedades infecciosas y neumonías, agravadas por una gestión nacional que compró muchísimas menos vacunas.
“Llegamos al invierno con una cobertura de vacunación en adultos mayores de apenas el 30%”, graficó, subrayando que este desabastecimiento satura las camas hospitalarias con casos que nunca debieron ocurrir.
La crisis de acceso a los medicamentos es otro eslabón de esta cadena fatal. El ministro reveló que el acceso a fármacos para adultos mayores cayó un 25%, lo que provocó un salto del 188% en las internaciones por complicaciones de diabetes. “Una persona diabética controlada no debería internarse nunca; si pasa, es porque no pudo recibir la medicación”, sentenció, vinculando directamente el recorte del programa Remediar y del PAMI con el colapso de los cuerpos.
Hospitales al límite: El impacto del 23%
El sistema público bonaerense no solo enfrenta el desfinanciamiento, sino un aluvión de nuevos pacientes que huyen de la crisis de las prepagas y el cobro de copagos ilegales. “El sector público provincial atiende un 23% más de gente que antes de que llegue Milei”, precisó Kreplak.
El impacto es de una escala difícil de procesar: para mantener el nivel de atención previo, la Provincia debería haber fundado 23 hospitales nuevos en solo dos años. Ante la parálisis total de la obra pública nacional, la gestión bonaerense se ve obligada a “hacer más con menos”, optimizando recursos para reducir tiempos de espera en cirugías y estudios complejos.
Soberanía sanitaria y el lobby de las patentes Kreplak también alertó sobre una entrega de soberanía silenciosa que “lesionará para siempre el sistema de salud”. Se refirió a un acuerdo para extender las patentes de laboratorios internacionales, lo que impediría la producción nacional de medicamentos biosimilares que hoy cuestan diez veces menos que los monopólicos. “Un medicamento de 800 mil pesos podría valer 30 mil con producción local, pero el Gobierno prefiere fundir a las obras sociales para sostener el lucro corporativo”, denunció.
IOMA: El blanco de un ataque político
Finalmente, el ministro abordó la situación del IOMA, asegurando que las críticas constantes forman parte de una estrategia política para golpear al gobernador Axel Kicillof.
Afirmó que el IOMA es la “única obra social solidaria que queda” y que, a pesar de la crisis que afecta al 80% de las obras sociales del país, la mutual bonaerense aumentó un 37% la entrega de medicamentos y mantuvo su cadena de pagos.
Durante la entrevista, Kreplak también profundizó sobre la epidemia de salud mental, la preocupante situación de la infraestructura hospitalaria y el retroceso en materia de salud sexual, temas que marcan la agenda de una provincia en estado de emergencia.

