El estado de los hospitales públicos bonaerenses es un eje de debate permanente, pero para el ministro Nicolás Kreplak, la realidad del sistema es mucho más compleja que el “mito instalado” por sus detractores. En una entrevista detallada en Lado P, el funcionario aseguró que, pese a la asfixia financiera, la Provincia sostiene una red de 100 hospitales que hoy atiende a un 23% más de personas que antes de la llegada de Javier Milei.
Inversión en tecnología vs. parálisis nacional
Kreplak reconoció que existen deudas históricas en infraestructura, pero destacó que durante su gestión se realizó una inversión sin precedentes en tecnología. “Desde resonadores, tomógrafos y angiógrafos nuevos, hasta el arreglo de techos, pintura de habitaciones y renovación total de luminarias y camas”, enumeró. Sin embargo, aclaró que la posibilidad de iniciar nuevas obras edilicias hoy es nula debido a que el Gobierno nacional retiró todos los recursos destinados a la obra pública.
El mito del “desastre” y la excelencia platense “No voy a aceptar que digan que los hospitales son un desastre; no lo son de ninguna manera”, enfatizó Kreplak, poniendo como ejemplo el nivel de los hospitales de La Plata. Centros como el Sor María Ludovica, el San Martín o el Hospital Rossi realizan trasplantes de médula ósea, trasplantes renales y cardiocirugías neonatales con estándares de excelencia que los convierten en polos de derivación regional de alta complejidad.
El problema de las guardias y el cierre del programa Remediar
El funcionario también explicó por qué muchas veces la percepción del usuario en la guardia es negativa. Detalló que el 80% de las consultas que llegan a las guardias no son urgencias y deberían resolverse en centros de salud locales. Sin embargo, la gente acude al hospital porque el Gobierno Nacional cortó el programa Remediar, dejando a los centros de atención primaria sin medicamentos básicos.
“Si el paciente va al centro de salud y no le dan el remedio, termina yendo a la guardia del hospital”, analizó el ministro. A pesar de este aluvión de pacientes —muchos de ellos con obra social que ya no pueden costear copagos—, Kreplak aseguró que han logrado reducir los tiempos de espera para estudios complejos y cirugías mediante una gestión de recursos eficiente ante la retirada del Estado nacional.

