Lo que en diciembre de 2022 nació como una apuesta estratégica para que Argentina dejara de ser un simple exportador de salmuera, hoy parece haber chocado contra el muro de la “motosierra” geopolítica. En una entrevista a fondo en el programa Parecemos Buenos Amigos, el presidente de la CIC Roberto Salvarezza desarmó el presente de YPF, denunciando que la actual conducción de la petrolera estatal abandonó el ambicioso plan “del salar a la batería” que él mismo ayudó a motorizar.
Hace un puñado de años, la inauguración de UniLiB —la primera Planta Nacional de Desarrollo Tecnológico de Celdas y Baterías de Litio en La Plata— representaba un hito de soberanía con sus 1.650 metros cuadrados y maquinaria de transferencia tecnológica traída de China. El objetivo era claro: capturar el valor agregado de un recurso que nuestro país concentra en escala envidiable.
Sin embargo, Roberto Salvarezza —quien fuera presidente de Y-TEC durante la puesta en marcha de aquel complejo— advirtió que hoy YPF “se corrió totalmente” de ese camino. “Iba desde la minería del litio, de conseguir un salar para conseguir el carbonato de litio, hasta la producción de la batería. Un proyecto que se apalancaba en una gran empresa que tenía una gran facilidad para conseguir socios”, explicó.
“El problema es la falta de voluntad política de negociar con otro que tiene interés, porque no tiene cobre o no tiene litio y lo necesita. Ese te puede dar la tecnología, transferirla, si vos tenés la voluntad de hacer el proceso”, agregó.
El repliegue sobre Vaca Muerta y la pérdida de Arizaro
La nueva hoja de ruta de la compañía, centrada exclusivamente en el shale de Vaca Muerta, implicó tirar por la ventana años de planificación estratégica. Salvarezza detalló que, en agosto de 2023, la empresa había ganado la licitación de 20.000 hectáreas en el salar de Arizaro, lo que garantizaba el acceso propio al recurso. “Este gobierno dejó caer la licitación; YPF se fue”, sentenció con dureza.
El ex titular de YPF Litio comparó esa decisión con la de las “grandes petroleras nacionales” que, dijo, “invirtieron en litio, son dueñas de salares que no están explotando pero poseen”, una decisión que se vincula con el problema de las emisiones de carbono y la necesidad de cambiar a tecnologías limpias.
“YPF hoy podría estar pensando en explotar el shale en Vaca Muerta y en el desarrollo de una industria para dentro de 50 años, porque en algún momento el shale se va a ir agotando como se agotó Comodoro Rivadavia”, planteó.
El colmo del corrimiento de YPF se da con el abandono de la licitación para obtener 20 mil hectáreas en el salar de Arizaro y el abandono del proyecto conjunto con la UNLP, que hoy queda reducida a un proyecto en el que a lo sumo se pueden entrenar recursos humanos.
Salvarezza añadió un detalle inquietante al escenario del abandono estatal: la estrecha mirada del sector privado. “En 2023 las automotrices argentinas planteaban que los autos eléctricos iban a llegar en 20 años, hoy las automotrices chinas los están vendiendo”, cerró.

