En el corazón del Parque Castelli, una movida barrial está dando que hablar en toda La Plata. Esta vez la iniciativa no nació de un despacho oficial. Se hizo realidad a partir de las ganas de un grupo de amigos que, cansados de ver el deterioro de su lugar de encuentro, decidieron tomar los pinceles y las herramientas para darle vida a lo que hoy todos empiezan a conocer como “El Baskelli”.
La iniciativa surgió de quienes habitan el parque diariamente. Estos jóvenes, que cuidan y disfrutan del espacio público de manera constante, se organizaron de forma independiente para poner en valor la cancha de básquet 3×3.
Con “muchas horas de laburo” y un compromiso envidiable, lograron transformar un playón gris en un sector vibrante y lleno de color que ya es un orgullo para el barrio.
Comunidad y deporte para recuperar el espacio público
Augusto, uno de los impulsores del proyecto, explicó que la transformación fue total. Lo que antes era una simple “canchita” que estaba venida a menos, hoy cuenta con una identidad renovada y se convirtió en un punto de encuentro para vecinos y amantes del básquet.
El impacto fue inmediato. Actualmente, decenas de personas juegan de manera permanente en la cancha, consolidando una comunidad que crece alrededor del deporte y del cuidado de un espacio que pertenece a todos.

Para los jóvenes, el objetivo siempre fue habitar el espacio público a través del deporte y promover que más vecinos se acerquen a cuidar el parque. La experiencia demuestra que la organización, el compromiso y el trabajo colectivo pueden transformar un lugar abandonado en un ámbito de integración y convivencia.
El reconocimiento de las figuras del básquet platense
La repercusión de “El Baskelli” trascendió rápidamente al barrio y llamó la atención de referentes del deporte y autoridades locales. Los organizadores invitaron al presidente del Concejo Deliberante de La Plata, Marcelo Galland, quien aceptó participar de una jornada de inauguración simbólica jugando un partido sobre el renovado playón.
El encuentro también reunió a dos históricos del básquet platense, Pichi Cerisola y Nico Gianella, quienes integraron el equipo de Galland para enfrentar a los jóvenes impulsores del proyecto en un partido que se disputó entre aplausos, triples y un gran clima de camaradería.
Al finalizar la jornada, los participantes destacaron el valor de este tipo de iniciativas. “Es muy gratificante ver los espacios públicos de la ciudad habitados por el deporte”, remarcaron durante el encuentro, que dejó un mensaje claro para otros barrios de La Plata: recuperar los espacios comunes también es una forma de construir comunidad.

