El intendente vecinalista de Saavedra, Matías Nebot, quedó a un paso de enfrentar la instancia que puede terminar con su destitución. En una sesión especial de clima caliente, el Concejo Deliberante calificó como graves los hechos analizados por una comisión investigadora, luego de que el propio jefe comunal confesara públicamente que atravesaba un proceso de recuperación por una adicción.
La votación terminó 11 a 2 a favor de la calificación de gravedad, con el oficialismo en minoría. De esta manera, quedó habilitado el siguiente paso del procedimiento previsto en la Ley Orgánica de las Municipalidades (LON): una nueva sesión especial, prevista para comienzos de noviembre, en la que los concejales deberán resolver si corresponde aplicar una sanción que podría llegar a la destitución.
Nebot siguió el debate desde el recinto, acompañado por su madre, mientras los distintos bloques expusieron sus argumentos a favor y en contra de la decisión. En las gradas, funcionarios y empleados municipales respaldaron al jefe comunal, en medio de un tenso ambiente con los ediles opositores.
La discusión giró alrededor de una cuestión central: si las circunstancias que atravesó el intendente tuvieron consecuencias concretas sobre el cumplimiento de sus responsabilidades institucionales.
La investigación había comenzado después de que Nebot revelara que llevaba 308 días sin consumir y hablara públicamente sobre su recuperación. A partir de esas declaraciones, cinco bloques opositores impulsaron una comisión investigadora para evaluar su aptitud, idoneidad y desempeño en la función pública. La etapa de recolección de pruebas concluyó el 8 de octubre y el expediente quedó a disposición de los concejales.
Los argumentos para calificar los hechos como graves
La concejal radical Florencia Bros defendió la calificación y describió la jornada como un “día triste para Saavedra”. En su intervención, sostuvo que hubo vecinos que buscaron al intendente o a sus funcionarios y encontraron una silla vacía, además de mencionar testimonios sobre ausencias prolongadas, falta de rutinas laborales y reuniones de trabajo que no se concretaron.
Bros también rechazó las acusaciones de golpismo y argumentó que el Concejo estaba cumpliendo con su obligación legal de controlar al Departamento Ejecutivo. En ese sentido, citó el antecedente judicial de Altieri, el exintendente de Pinamar que fue destituido por el Concejo Deliberante de ese distrito.
Desde el bloque Justicialista, Clarisa Rivas separó expresamente la situación personal de Nebot de las responsabilidades que implica conducir el Municipio.
“Respeto por una persona que atraviesa un problema de salud”, planteó, al tiempo que le deseó una recuperación favorable. Sin embargo, sostuvo que el análisis institucional debía centrarse en el cumplimiento de sus funciones y enumeró presuntas fallas en la atención del despacho, ausentismo y situaciones ocurridas en el Hospital Municipal.
Para Rivas, calificar los hechos como graves no significaba estigmatizar ni condenar al intendente por su problema de salud, sino evaluar su desempeño en el cargo.
Raúl Zentner, de Alianza La Libertad Avanza, también defendió el trabajo de la comisión y sostuvo que permitió analizar conductas vinculadas con las posibilidades del jefe comunal de llevar adelante la conducción municipal.
Por su parte, Silvio Ceferino Mosegui, de Unión y Libertad, expresó que no quería atacar a una persona que atravesaba una situación difícil y contó que había intentado hablar con Nebot durante el proceso. También afirmó que recibió agresiones en redes sociales y personalmente por su participación en el caso.
El oficialismo cuestionó la investigación
La principal voz crítica de la calificación fue Verónica Piangatelli, concejal del espacio Todos por Saavedra, que defendió la gestión de los empleados municipales y cuestionó el origen y los fundamentos del procedimiento.
“Me sigo preguntando cuál es el hecho que estamos investigando”, planteó. Según sostuvo, la comisión se conformó a partir de las declaraciones públicas del intendente, sin que existiera previamente un hecho concreto que motivara la investigación.
Piangatelli cuestionó que se avanzara hacia una calificación de gravedad sin identificar con precisión qué conducta específica se le reprochaba a Nebot. También advirtió sobre las consecuencias políticas de la decisión: si los concejales consideraban que los hechos eran graves, el paso siguiente sería discutir una eventual destitución.
“Hoy tenemos que valorar si hay hechos graves que surjan de la investigación. Si esta sesión valora el hecho grave, el próximo paso es la votación de la destitución del intendente. No me vengan a decir que la intención no es la destitución. Sería incoherente decir que está cometiendo un hecho grave y que siga gobernando” alertó.
La postura de la concejal coincide con los cuestionamientos que la defensa del jefe comunal había expresado durante las semanas previas. Su abogada, Bárbara Sager, había denunciado una supuesta intención política destituyente y cuestionado que la investigación se hubiera iniciado a partir de una declaración sobre su salud personal.
La próxima sesión puede definir el futuro de Nebot
La resolución de este viernes no implica la destitución automática del intendente. La calificación de gravedad es un paso del procedimiento institucional que habilita una nueva instancia de juzgamiento, en la que deberá definirse si corresponde aplicar una sanción.
Para Nebot, el resultado representa un revés político e institucional: una mayoría del Concejo consideró que los hechos analizados revisten gravedad suficiente para avanzar. El oficialismo, en cambio, cuestiona que la investigación haya partido de sus declaraciones sobre una problemática de salud y sostiene que no se identificaron faltas concretas que justifiquen una sanción.
La controversia, que comenzó con la decisión del intendente de contar públicamente su experiencia con los consumos problemáticos, se trasladó así al terreno de la responsabilidad política y el funcionamiento del Ejecutivo municipal.
Con la calificación aprobada por 11 votos contra 2, la discusión entra ahora en su etapa decisiva. En la próxima sesión, los concejales deberán resolver si avanzan con una sanción y si el proceso termina por apartar o no a Nebot de la Intendencia de Saavedra.


