Los insultos de Javier Milei hacia Lula Da Silva generaron una crisis diplomática que todavía está abierta. En medio de repudios y de disculpas que no llegan, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se comunicó con el canciller de Brasil para poner paños fríos. Qué pasó.
Motivado por la “vergüenza ajena”, el mandatario provincial se comunicó con Mauro Vieira ayer por la tarde. “En nombre del PJ Bonaerense” decidió transmitirle “que Milei no representa el sentir del pueblo argentino”. Cabe recordar que el libertario había dicho que Lula, actual presidente de Brasil, es un “ladrón”, entre otras acusaciones.
“Desde la provincia de Buenos Aires sostenemos que la Argentina respeta a las naciones hermanas y apuesta a la integración regional”, afirmó Kicillof. En este sentido, pidió dejar de lado las provocaciones y tomar la relación con Brasil de manera responsable. “Es nuestro principal socio comercial. Con estas provocaciones, Milei pone en riesgo inversiones, exportaciones, miles de puestos de trabajo y los intereses de la Argentina“, indicó.

Según informó el medio local Folha de Sao Paulo, el Ministerio de Asuntos Exteriores que conduce Vieira citó ayer a Daniel Raimondi para reclamarle explicaciones. El embajador argentino en Brasil asistirá hoy a Itamaraty, la sede de Cancillería emplazada en Brasilia para intentar ponerle fin a la tensión. De acuerdo a la prensa local, la intención del gobierno de Lula es dejar en claro el descontento con Argentina tras las agresiones del presidente en un contexto de campaña electoral.

