La tranquilidad del Barrio Norte de La Plata saltó por los aires durante la madrugada en un impactante escenario de fuego y destrucción. Un feroz ataque de “quemacoches” redujo a escombros dos vehículos estacionados en la calle 37 entre 3 y 4.
El cronista Nicolás Chillón reportó en vivo para el programa Palabras más palabras menos, conducido por Albino Aguirre en La Cielo 103.5, el pánico de una zona que vive bajo una pesadilla recurrente.

El siniestro se desencadenó cerca de las 5:00 de la mañana, cuando una fuerte detonación despertó brutalmente a los residentes.
El fuego se concentró en el espacio entre un Fiat Palio y una Renault Kangoo que se encontraban estacionados pegados sobre la vereda. El foco ígneo consumió por completo el capot del Palio y la parte trasera de la camioneta, transformándolos en prácticamente chatarra.
Un desastre que se repite
El terror en el vecindario no es un hecho que se produzca “cada muerte de obispo”, sino que es el reflejo de un flagelo sin control que atemoriza a las familias desde hace mucho tiempo. La persona entrevistada por el móvil en el lugar, un vecino impactado por lo ocurrido, confirmó entre la resignación y el asombro que la violencia pirómana ya cuenta con preocupantes antecedentes en la zona.
“Yo por la alarma vecinal me entero”, relató sobre los instantes posteriores al ataque. “Se activó a esa hora ahí… la activó, no sé, alguien la activó de los vecinos. Yo no escuché, pero bueno, veo que es una desgracia, no sé qué pasa”, expresó desorientado.
Al ser consultado sobre si estos atentados representan una constante en la zona norte de la ciudad, el testigo fue tajante: “Sí, sí, sí, sí, sí. Esto sucede acá en la zona”. Además, recordó otro hecho trágico reciente: “Yo me entero por versiones y lo que he visto el otro día, un auto ahí antes de llegar a 2 porque acá por 37 estaba incendiado también”, precisando que aquel episodio ocurrió “hace como 20 días atrás más o menos”. Sin rodeos, definió la aterradora realidad al sentenciar: “Es un desastre”, para luego agregar con amargura: “Como en todos lados, hay que cuidarse”.

Sospechas de diez ataques y cero cámaras
La alarma social se multiplicó tras los inquietantes datos vertidos en los grupos de mensajería vecinales. Según reveló el informe periodístico, el propietario del Palio afectado mostró mensajes donde alertaban que la ofensiva pirómana de esa misma noche habría alcanzado cerca de diez automóviles atacados en los alrededores. Aunque la cifra aguarda chequeo oficial, el clima de psicosis colectiva e indefensión es absoluto.
Para colmo de males, la impunidad con la que actúan los agresores se ve favorecida por la alarmante desprotección del sector. En la escena del crimen no se observan cámaras de seguridad públicas ni monitores privados que permitan identificar a los responsables. Mientras la investigación busca pistas a ciegas, en Barrio Norte exigen respuestas inmediatas antes de que el fuego cause una tragedia humana insalvable.

