El presidente Javier Milei confirmó su intención de conformar una alianza electoral entre La Libertad Avanza (LLA) y dirigentes del PRO en la provincia de Buenos Aires para las elecciones legislativas de este año. El anuncio se dio en paralelo a nuevas críticas contra Mauricio y Jorge Macri, a quienes acusó de “traición” por no haber alcanzado un acuerdo político en la Ciudad de Buenos Aires.
“La vuelta del kirchnerismo no va a pasar. En la Provincia vamos juntos”, afirmó Milei durante una entrevista con FM El Observador. En ese marco, mencionó explícitamente la foto que compartieron Karina Milei, Cristian Ritondo, Diego Santilli, Martín Menem y Sebastián Pareja como prueba de una “voluntad clara de ir a ganarles a los kukas”, señalando al territorio bonaerense como el “bastión kirchnerista por antonomasia” que busca disputarle a Unión por la Patria.
La tensión, sin embargo, persiste. Aunque distintos dirigentes de ambos espacios trabajan para sellar una estrategia común en Buenos Aires, Milei arremetió contra los Macri por las decisiones tomadas en la Ciudad, a las que calificó como una maniobra para “cuidar negocios” mediante el desdoblamiento de los comicios.
Pese al cruce, los acercamientos continúan. La semana pasada se sumó a las reuniones el intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, mientras Ritondo —jefe del PRO bonaerense— y Santilli mantienen vínculos fluidos con la cúpula libertaria. Sebastián Pareja, presidente de LLA en la Provincia, explicó que el diálogo avanza “dirigente por dirigente”, aunque sin un acuerdo cerrado entre los partidos como estructuras.
Macri admite devaluación: “Es el precio necesario para volver a caminar sin muletas”
Mientras Milei refuerza su ofensiva política en la Provincia, uno de sus eventuales aliados, Mauricio Macri, expuso una diferencia discursiva clave con el Gobierno nacional: el impacto del levantamiento del cepo cambiario.
En declaraciones a CNN Radio, el expresidente fue claro: “Devaluación va a haber, obviamente”. Y aunque consideró que no se tratará de algo “tan dramático”, sí reconoció que la medida generará un “crecimiento en los costos de vida diarios”. En ese sentido, intentó desdramatizar los efectos del sinceramiento cambiario, al que definió como “un paso adelante muy importante”.
Con tono pedagógico y apelando a su propia experiencia, Macri aseguró que la eliminación del cepo es inevitable si se quiere atraer inversiones: “Desde el primer día todos sabíamos que el cepo era una muleta para un país que necesita tomar velocidad. Con el cepo, la inversión iba a ser la mínima necesaria”.
La postura contrasta con el relato oficial, que intenta presentar el levantamiento de restricciones como una medida técnica sin impacto inflacionario inmediato. Sin embargo, Macri reconoció que la inflación “irá al alza”, aunque acotó: “Espero que todos hayamos aprendido de experiencias pasadas, porque si aplican incrementos desmesurados no van a vender”.
“Lo que estamos viviendo es una emergencia que no se puede perpetuar. Hay que tener reglas normales, como tienen Uruguay, Paraguay, Chile o Brasil. No estamos hablando de Suecia y Dinamarca”, concluyó el exmandatario, dejando en evidencia una tensión entre su visión económica realista y el mensaje optimista que difunde el gobierno de Milei.

