Desde el Gobierno de la provincia de Buenos Aires manifestaron preocupación por el deterioro de la situación social luego de que un informe de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) estimara que cerca de 600.000 argentinos se incorporaron a la pobreza durante el primer trimestre del año. En ese marco, el ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional y aseguró que el ajuste “lo están pagando los trabajadores, los jubilados y las familias”.
Marinucci sostuvo que la administración de Javier Milei “insiste en mostrar indicadores financieros como si fueran el único parámetro para medir el éxito de una gestión”, aunque advirtió que “la verdadera economía es la que viven todos los días millones de argentinos cuando llegan a la caja del supermercado, cuando pagan el alquiler o cuando tienen que decidir qué plato de comida sacar de la mesa porque el sueldo ya no alcanza”.
En esa línea, el funcionario afirmó que “el modelo económico de Javier Milei tiene un costo social enorme” y remarcó que “el ajuste no lo está pagando la política, como prometieron. Lo están pagando los trabajadores, los jubilados, los comerciantes, las PyMEs y las familias que todos los meses hacen un esfuerzo cada vez más grande para sobrevivir”.
Asimismo, el ministro bonaerense cuestionó las recientes declaraciones del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, sobre el endeudamiento de las familias. “Escuchar que si una persona se endeuda ‘se tienen que hacer cargo’ demuestra una enorme desconexión con la realidad. Nadie se endeuda por gusto. Hoy miles de familias recurren a la tarjeta de crédito para comprar alimentos, medicamentos o productos básicos porque el salario perdió poder adquisitivo”, sostuvo.
Por último, Marinucci afirmó que el endeudamiento actual responde a la pérdida del poder de compra de los ingresos. “No están financiando un viaje ni un lujo; están financiando la comida de sus hijos. Cuando una familia tiene que pagar la leche, la carne o los útiles escolares en cuotas, queda claro que el problema no es la conducta de quienes consumen, sino una política económica que licuó los ingresos y trasladó todo el peso del ajuste a los sectores medios y populares”, concluyó.

