El espejismo del orden macroeconómico parece haberse disipado definitivamente. Según el análisis de coyuntura de agosto de 2026 elaborado por el Grupo Atenas, la economía argentina no está en una transición hacia la estabilidad, sino atrapada en un esquema con graves “errores de diseño” que el paso del tiempo no solo no corrige, sino que profundiza. La sentencia de los expertos es tajante: “Si la macroeconomía tiene errores de diseño, el paso del tiempo no los corrige: acumula tensiones y hace cada vez más costosa su corrección”.
El primer gran golpe a la gestión libertaria viene por el lado de la competitividad. El Gobierno utilizó el tipo de cambio como un “ancla” para frenar la inflación, pero la inercia de los precios no cedió, convirtiendo a la Argentina en un país prohibitivo para el resto del mundo.
Los datos son elocuentes: desde el inicio de la gestión de Milei, Argentina acumuló una inflación en dólares del 54%, frente a un magro 8% en Brasil, nuestro principal socio comercial. Esta brecha de 46 puntos porcentuales destruyó la rentabilidad de los sectores productivos. Como indica el informe, hoy producir una camisa, un software o un repuesto en el país cuesta mucho más que en cualquier nación de la región. El resultado es una industria que pierde competitividad y un consumo que se vuelca masivamente a productos importados, afectando directamente el empleo.

El fin del crédito y el récord de morosidad
La segunda inconsistencia letal es la política monetaria. Ante la incapacidad de anclar expectativas, el sector financiero se “cubre” del riesgo macroeconómico con tasas de interés astronómicas. Actualmente, las tasas para préstamos personales superan en más de 50 puntos a la inflación, un nivel que el informe califica como “récord histórico”.
Este escenario rompió el mecanismo del crédito. Las familias, con ingresos diezmados, ya no pueden financiarse. La consecuencia es una crisis de deuda privada sin precedentes: la mora de las familias alcanzó el 12,8% en mayo de 2026, lo que significa que se cuadruplicó en apenas 17 meses. Según el informe, una mora de dos dígitos ya no es un problema individual, sino un riesgo macroeconómico sistémico que el Gobierno parece ignorar.

El mito del equilibrio fiscal y la “holgazanería intelectual”
Quizás el punto más crítico del informe es la demolición del principal estandarte de la gestión Milei: el superávit fiscal. En junio de 2026, la tendencia se revirtió y el Gobierno perdió el equilibrio fiscal primario, registrando un déficit de más de 696 mil millones de pesos.
¿Por qué se cayó el modelo? El informe sostiene que la estrategia del ajuste se agotó. El recorte salvaje en jubilaciones, universidades, PAMI y subsidios provocó tal caída en el ingreso disponible que terminó hundiendo la recaudación tributaria. El Grupo Atenas no ahorra calificativos y señala que la obsesión por el ajuste revela una “holgazanería intelectual”, argumentando que existen otros caminos, como una reforma tributaria sería, que no fueron explorados por la gestión libertaria.

Seis meses de consumo en caída libre
El impacto en la calle resulta innegable. El relevamiento de scentia citado en el informe muestra seis meses de caídas interanuales consecutivas en el consumo masivo. El ingreso disponible del salario promedio nunca recuperó los niveles previos a la llegada de Milei y se encuentra en caída libre desde octubre de 2025.
En síntesis, las tres tensiones, inflación en dólares, tasas récord y ajuste recesivo, se retroalimentan en un círculo vicioso de menor actividad y menor empleo. El informe concluye que se requieren cambios urgentes en la orientación económica para recuperar los ingresos y la actividad, sugiriendo que el modelo actual, lejos de ser la solución, se ha convertido en el principal problema del país.

