Con algunas escuelas públicas de la provincia de Buenos Aires todavía de paro, el gobierno nacional hizo referencia a la medida de fuerza que hicieron los docentes de todo el país ayer. Quien habló del tema fue Adrián Ravier, el nuevo vocero presidencial, en conferencia de prensa. Axel Kicillof cayó en la volteada.
“Los niños han sido rehenes durante muchas décadas de los reclamos gremiales en materia de educación“, comenzó diciendo el funcionario libertario. Según él, con la ley de reforma laboral que declaró a la educación como un servicio esencial, el gobierno nacional logró que las protestas de los sindicatos docentes no afecten el normal dictado de clases. “A partir del día de ayer, hemos logrado que los niños dejen de ser rehenes de estos reclamos“, sostuvo.
Sus dichos están vinculados a la postura del Ministerio de Capital Humano de la Nación en los días previos a la protesta. La cartera que lidera Sandra Pettovello había anunciado que iba a fiscalizar el funcionamiento de las escuelas durante el paro para corroborar que se respete el cumplimiento mínimo del 75% de la prestación habitual del servicio educativo.

Frente a eso, el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires le envió una nota a la cartera laboral nacional para pedirle “que se abstenga” de hacer esos controles. Por su parte, la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) instó a las autoridades a “limitarse a señalar la falta de competencia de la Secretaría Nacional”.
En este escenario, Ravier indicó: “no estamos de acuerdo con el gobernador de la provincia de Buenos Aires que ha ignorado esta ley que él considera inconstitucional y por ende da lugar a que no haya ningún tipo de auditoría ni control en las escuelas que no cumplen con el servicio esencial“. “Le pedimos que esto cambie, que se respete la ley y el derecho de los niños a ser educados”, sentenció el funcionario libertario.

