Un chiste algo vetusto dice que “no hay nada más viejo que un terreno”, porque de uno u otro modo siempre estuvo ahí. Y algunos lotes por su ubicación, parecen pedir a gritos que alguien los mire dos veces, tres y cuatro también. Uno de esos acaba de entrar oficialmente en la lista de subastas del Estado nacional y está en Mar del Plata, nada menos que frente al mar, en el corazón de la zona de La Perla.
Un baldío que durante años pasó casi desapercibido hoy quedó bajo la luz del reflector por una decisión concreta: el Gobierno nacional lo pone a remate.
La operación se inscribe dentro de un paquete más amplio de bienes del Estado que la Nación decidió subastar en distintos puntos del país. Pero entre terrenos, edificios y lotes dispersos, este caso sobresale por algo tan simple como contundente: la vista.
El Atlántico ahí nomás, en frente, la costa marplatense de fondo y una de las zonas más tradicionales de la ciudad como escenario. Ah, y 2 palmeras.

Frente al mar, frente a…
El terreno está ubicado sobre la calle Jujuy, con cercanía directa por el otro costado al Boulevard Marítimo Patricio Peralta Ramos. No es un detalle menor. En la ciudad costera más importante de la provincia y del país, donde cada metro frente al océano tiene valor simbólico y económico, este lote aparece como una verdadera rareza.
Según la documentación oficial, la parcela figura con una superficie superior a los 450 metros cuadrados, aunque la extensión real sería menor debido a afectaciones vinculadas a la traza costera.

La base de la subasta fue fijada en alrededor de 250 mil dólares, una cifra establecida por el Tribunal de Tasaciones de la Nación. El número responde tanto a la localización como al potencial inmobiliario de una zona que en los últimos años sumó edificios, desarrollos y nuevas postales urbanas. En ese contexto, el baldío dejó de ser un simple espacio vacío para convertirse en una pieza codiciada.

Un barrio con historia
La Perla es más que solo un punto en el mapa. Es una de las áreas más antiguas y representativas de Mar del Plata, asociada históricamente al turismo familiar, a las primeras bajadas públicas al mar y a una identidad distinta de otros sectores de la costa. Allí, durante décadas, convivieron chalets, hoteles clásicos y playas populares que marcaron época.
Que un terreno de estas características salga a subasta reaviva, sin decirlo explícitamente, debates conocidos en la ciudad. El uso del suelo, el acceso al frente costero y el destino de los espacios públicos aparecen como telón de fondo. Sin necesidad de levantar la voz, la noticia instala una pregunta que flota en el aire marino.
El martillo del Estado
La subasta se realizará de manera online a través del sistema oficial “SubastAr“, con inscripción previa y fecha ya definida en el calendario, mediante el sitio web comprar.gob.ar.
El procedimiento es el mismo que se aplica para otros inmuebles nacionales puestos a la venta en todo el país. El Estado fija el precio base y el resto queda librado al interés de los oferentes.
En los papeles, se trata de una operación administrativa más. En la práctica, es una postal potente. Un terreno frente al mar, en Mar del Plata, pasando de manos públicas a privadas. Como si fuera poco, en un barrio cuyo nombre parece hecho a medida para la ocasión: Una perla, literal y simbólica, que entra en subasta mientras el mar sigue ahí, de fondo, mirando todo.
“Un lote baldío frente al Atlántico en uno de los barrios más históricos de la ciudad” alcanza para entender por qué esta subasta no es una más. En Mar del Plata, cuando el martillo baja cerca del mar, nunca se trata solo de tierra.

