Durante su última entrevista televisiva, Mauricio Macri incurrió en contradicciones y cometió varios pifies. Pero quizá el más delicado haya sido el que involucró al juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, quien acusó de “haberle hecho varias” al Gobierno.
Reporteado por Luis Majul para La Cornisa, Macri primero se jactó en dos oportunidades de su política de nombramiento de magistrados. “Estamos nombrando jueces que no son amigos de nadie, ni del Presidente, son los mejores de cada concurso”, aseguró el mandatario.
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Más tarde, con la nota avanzada, Macri defendió el pedido de juicio político que la Casa Rosada decidió impulsar contra Ramos Padilla en el Consejo de la Magistratura.
“Creemos que es no es un juez que actúe con ecuanimidad que se prestó a un show mediático político”, argumentó el Jefe de Estado, en relación a la exposición del funcionario judicial en la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados de la Nación.
Técnicamente, fue el titular de esa comisión, Leopoldo Moreau, quien invitó a Ramos Padilla, por la relación con el periodismo de la investigación sobre el espía y falso abogado Marcelo D’alessio.
No obstante, ahora fue convocado de manera formal por la Comisión Bicameral que lleva a cabo el seguimiento de los servicios de inteligencia, que conduce el senador radical Juan Carlos Marino.
Lo que omitió u olvidó Macri es que, justamente, Ramos Padilla, quedó primero en orden de mérito en el concurso abierto para ocupar el Juzgado Federal N° 1 de La Plata.
No se trata de una silla cualquiera, claro, ya que tiene competencia electoral en el territorio bonaerense, es decir, en el padrón más importante del país.
El 25 de marzo será la etapa de las entrevistas personal con los seleccionados y, como ya anticipó INFOCIELO, Cambiemos trabaja para que no sea el Ramos Padilla el elegido. Si eso sucede, entonces, se romperá el principio de “los mejores de cada concurso”.
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