El mercado de la ropa y la indumentaria no escapa a la realidad general de recesión. Según el INDEC, la inflación del rubro fue del 166,7 por ciento entre agosto de 2023 y el mes pasado. Sin consumo, y con precios desatados, las tiendas están recalculando.
La encuesta bimestral que realiza la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) correspondiente al periodo julio-agosto ofrece algunas respuestas. En principio, destaca que el cuarto trimestre de 2024 también terminó con una caída interanual de ventas (del 11,3 por ciento). La preocupación del sector es aún mayor ya que “las caídas reportadas volvieron a pronunciarse respecto al bimestre anterior” ya que en mayo-junio la baja había sido del 7,8 por ciento.
La causa de esta caída, siguiendo con el relevamiento, es principalmente la poca demanda. En concreto, el 76 por ciento de los consultados lo marcó como el principal problema. En segundo lugar, con el 20,9 por ciento quedó ubicado el incremento de costos. Los otros dos inconvenientes, aunque parecieran insignificantes, fueron la falta de stocks o de financiamiento.
La falta de demanda que vienen registrando durante todo el año obliga a las empresas del rubro a revisar sus estructuras. Según la encuesta de la cámara, el 37 por ciento está considerando despedir o suspender a parte del personal durante los próximos meses (un 9 por ciento más que en el periodo anterior).
A eso hay que sumarle que el 41 por ciento de los encuestados ya reporta una reducción de su plantel a través de jubilaciones, renuncias no reemplazadas o despidos.
De cara a los próximos meses, solo el 24 por ciento de los encuestados dijo tener buenas expectativas económicas. Más de la mitad respondió “regular” y las expectativas “muy mala” pasaron del 0 al 4 por ciento entre este bimestre y el anterior. Por ahora, el indicador oficial del PBI les viene dando la razón a los pesimistas.


