El choque y descarrilamiento de una formación de la línea del San Martín en el barrio porteño de Palermo encendió las alarmas por el estado del sistema de trenes en la zona del Área Metropolitana de Buenos Aires y desde el gremio La Fraternidad dieron un sombrío panorama.
“Se viene trabajando hace diez días sin señalamiento debido a la degradación del ferrocarril y a la falta de seguridad porque se roban los cables de señalamiento. Te notifican por un papel o te hacen señas con una bandera verde, vos avanzás… acá parece que hubo un error humano, no sabemos todavía”, señaló el secretario General del gremio, Omar Maturano.
El dirigente sindical señaló que desde hace diez días que trabajan de esa forma y marcó que desde el Gobierno “no ponen los cables porque no hay plata, no hay repuestos porque no hay plata… es una empresa del Estado”.
“Yo responsabilizo a los dueños del sistema y a los órganos de control, que son los que tienen que fijarse que funcione bien. Nosotros hicimos las denuncias del caso. Le dijimos al secretario de Transporte lo que hacía falta, no nos contestó debidamente, quedamos esperando”, señaló en diálogo con la 89.9.
Video: @manuelmarried (Twitter)
“Se roban los cables de señalamiento, los de alta tensión; si no se reponen los semáforos de las señales no funcionan. Hay una degradación total”, sentenció el gremialista.
En ese plano, señaló que el problema “viene de larga data” porque “no se le da al transporte la importancia que se le debe” y explicó que los trabajadores “vamos desmantelando una locomotora de 8 o 10 años para poner en otra porque no hay repuestos”.
“Está pasando en los privados como Metrovías, en el San Martín, en el Roca, el Sarmiento… hay coches casi abandonados, como 60 locomotoras en desguace. En todas las líneas se corre como día sábado porque no hay plata, no hay combustible, no hay cables”, sentenció.
“Esto es para vaciar la empresa, venderla a menos de lo que vale. Nosotros estamos en contra de que se privatice, aunque no estamos en contra de que venga capital privado y concesione. Privatización es vender y si venden, los empresarios solo quieren los terrenos colaterales para hacer shoppings, edificios y el ferrocarril no le va a importar nada”, aseveró.
En ese orden, concluyó al señalar que “si no hay inversión genuina, sea del gobierno o del capital privado, hasta diciembre podremos llegar a circular”.

