El presidente Javier Milei sorprendió este lunes con una visita poco habitual a la ciudad de Mar del Plata: recorrió la planta de elaboración de Lucciano’s Central Store, ubicada en el Parque Industrial General Savio, acompañado por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.
La presencia del mandatario en un centro productivo, lejos de sus habituales apariciones televisivas o de espectáculos políticos, marca un giro inédito en su agenda. Milei, conocido por su estilo directo y mediático, suele mostrar su faceta “rockstar” en recorridas cortas por la calle, discursos sobre camionetas y actos con influencers o en eventos como la “Derecha Fest”, el festival libertario que organiza su biógrafo Nicolás Márquez.
En contraste con su habitual exposición pública, la visita a la industria local permitió al presidente observar de cerca los procesos de producción y el funcionamiento interno de una de las marcas más reconocidas de helados de la región. Aunque no se difundieron declaraciones extensas, la recorrida simboliza un acercamiento a un territorio poco transitado por el mandatario: el mundo industrial y productivo del interior bonaerense.

El contraste con otros hitos recientes de su gestión no pasa desapercibido. En la ciudad balnearia, Milei ha protagonizado actos con su núcleo duro, saludos a la militancia y performances de alto impacto mediático, donde la teatralidad suele ser protagonista. Esta visita a Lucciano’s, entonces, parece una pausa en su narrativa habitual, un gesto hacia los sectores productivos en un distrito que ha mostrado apoyo a su espacio político en anteriores elecciones.
Karina Milei acompañó al presidente durante toda la recorrida, reforzando el carácter familiar y estratégico de la actividad. La visita también sirve para resaltar la relevancia de Mar del Plata como centro industrial y logístico, más allá de su tradicional imagen turística y de espectáculos.
Aunque breve y sin declaraciones polémicas, el paso de Milei por la fábrica será recordado por lo inusual: un presidente que rara vez pisa talleres o plantas de producción, y que en cambio suele elegir escenarios donde la puesta en escena y la viralidad tienen un rol central. En este caso, la visita a Lucciano’s Central Store deja entrever un gesto hacia la industria, un territorio que hasta ahora había permanecido al margen de su radar político.

