En medio de la constante ebullición interna que atraviesa el oficialismo bonaerense, el Senado dio un paso clave al otorgar media sanción a la creación del Sistema Provincial de Gestión del Riesgo de Desastres, Protección Civil y Desarrollo Resiliente. Sin embargo, más allá de la urgencia institucional de la medida por la inminente llegada del fenómeno climático “Super Niño”, el dato saliente de la sesión fue la foto política: la iniciativa unificó los proyectos de Sergio Berni y de Malena Galmarini.
La confluencia legislativa entre el actual presidente del bloque Fuerza Patria —hombre de estrecha confianza de Máximo Kirchner— y la senadora y figura central del Frente Renovador, no pasó desapercibida en los pasillos de la Legislatura. En momentos donde la interna del oficialismo provincial suma capítulos casi a diario, este trabajo en tándem exhibe coincidencias tácticas y un puente directo entre el kirchnerismo y el massismo en el tablero bonaerense y suma preocupación en el Movimiento Derecho al Futuro.
En lo estrictamente técnico, el expediente plantea una actualización de fondo al actual esquema de Defensa Civil. El objetivo es dotar al Estado de un marco integral que coordine los esfuerzos de organismos provinciales, municipios, entidades no estatales, el sector privado y la propia comunidad. La prioridad está puesta en fortalecer la prevención, mitigación y la capacidad de respuesta rápida frente a emergencias y desastres naturales, como incendios e inundaciones.
UN ESQUEMA DE ACCIÓN EN TRES NIVELES
Para agilizar la intervención del Estado en el territorio, la norma que ahora deberá ser revalidada en la Cámara de Diputados establece una estructura de tres instancias operativas.
En la cúpula funcionará el Consejo Provincial de Gestión del Riesgo de Desastres, que estará encabezado por el propio Gobernador junto a ministros y representantes sectoriales, y será el órgano encargado de la planificación general y de dictaminar las declaraciones de emergencia. El segundo eslabón estará conformado por las Zonas de Defensa Civil, pensadas estratégicamente para diagnosticar las vulnerabilidades y necesidades específicas de cada región bonaerense, optimizando así la prevención.
Finalmente, el peso territorial recaerá sobre el nivel municipal. Cada intendente asumirá la responsabilidad de diagramar su propio plan local de emergencias. Serán los jefes comunales quienes tendrán la potestad de declarar situaciones críticas dentro de sus distritos y, cuando los recursos propios resulten insuficientes, accionar el pedido de asistencia directa a la Provincia. La propuesta, que ahora espera su turno en la Cámara Baja, también busca inyectar mejoras en los sistemas de alerta temprana y fomentar la capacitación comunitaria, dos deudas pendientes en la administración de emergencias bonaerenses.


