El sábado pasado se cumplieron dos años de la firma del decreto presidencial con el que se declaró la emergencia ferroviaria. En ese momento, la administración libertaria prometió casi 1400 millones de dólares adicionales para “fortalecer el sistema ferroviario nacional”. Hay quienes aseguran que fue “puro humo”, pero Milei ya la prorrogó hasta 2028.
La sección Gran Buenos Aires Oeste de la Unión Ferroviaria le envió ayer una carta a las autoridades para dar cuenta de la situación. En la misiva, el delegado del sindicato, Sandro Sosa, habla del “estado crítico de degradación detectado en la infraestructura de las vías del tendido ferroviario de la línea Sarmiento“. En este marco, mencionó un “peligro inminente de descarrilamiento” del servicio que va desde Moreno hasta Once.
Con evidencias fotográficas adjuntadas, la Unión Ferroviaria enumeró varios de los problemas que detectaron y que ponen en riesgo “la seguridad operacional” del personal y de los pasajeros. Entre otras cosas, mencionaron rieles fisurados o deformados, degradación de juntas, falta de pernos, acumulación de residuos y durmientes podridos.

Esta carta con fecha de ayer cierra pidiendo que “se arbitren las medidas necesarias para optimizar el estado de las vías“. En mayo, el gremio ya había elevado una nota a Operadora Ferroviaria SA manifestando su “más profunda preocupación por las instalaciones del sistema de señalamiento” del Sarmiento. Según explicaron, todo el sistema eléctrico debe ser renovado “con extrema urgencia” ya que data de principios del siglo pasado.
Ante este panorama, Ruben Pollo Sobrero, referente gremial de la Unión Ferroviaria del Oeste, advirtió que “el riesgo de chocar es cada vez más grande”. “El sistema está colapsado y el gobierno no hace nada. La emergencia fue puro humo, no bajaron un peso y solo se dedicaron a despedir trabajadores mediante los llamados retiros voluntarios“, declaró.

