La Secretaría de Transporte de la Nación prorrogó la emergencia pública en materia ferroviaria por 24 meses más. La declaración original había sido en junio de 2024 luego de que chocaran trenes de la línea San Martín. Esta semana hubo varios movimientos dan cuenta de la situación actual de los ferrocarriles.
Según la norma publicada en el Boletín Oficial de este viernes, las autoridades libertarias extendieron el estado de emergencia porque “aún persisten ciertas de las condiciones” que motivaron la primera declaración. La medida alcanza a los servicios de transporte de pasajeros y de carga de jurisdicción nacional y busca el “ordenamiento y recuperación del sistema ferroviario”.
Lejos de la puesta a punto, la gestión parece apuntar hacia el desguace de la infraestructura. Tal es así que, esta misma semana, decidieron desafectar del uso operativo a casi 100 coches. 71 de ellos eran remolcados de pasajeros y están abandonados de distintos predios. Según la documentación oficial, 34 tienen un estado apto reparación y tres están bien preservados.

Otras 23 de las unidades descartadas son coches eléctricos que pertenecían a la línea Mitre e incluso hay una locomotora en el listado. Ahora, la Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad Anónima (ADIFSA) va a encargarse de la disposición final de toda esta chatarra.
Vías emparchadas
En paralelo, el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, firmó dos autorizaciones para levantar más de 11 kilómetros de vías. Una de esas resoluciones afecta a la provincia de Buenos Aires y sería para reparar otros tramos.

De acuerdo a la Resolución 151/26 que salió ayer, la concesionaria Ferroexpreso Pampeano va a trasladar todo el material de las vías que van desde Piedra Echada (un empalme ubicado en el partido de Puan sobre la ruta 76) hasta Estela, una pequeña localidad ubicada a 10 kilómetros de ahí.
De esta manera, el poblado quedará desconectado de la red que, según la autorización firmada por Caputo, ya estaba fuera de servicio. Estos 10 kilómetros de vía van a ser reubicados en dos divisiones del ramal comprendido entre las estaciones de Catriló y Bahía Blanca. Más precisamente, la concesionara informó que lo va a usar en “zona de curvas con importante desgaste de la cabeza del riel”.
Se trata de un ramal fundamental para Ferroexpreso Pampeano porque es el que llega hasta los puertos de Bahía Blanca. Justamente, la empresa concesionaria participa en el 40% del embarque de granos y subproductos de dicha terminal portuaria y quiere mantener las vías con material levantado de otros ramales para “conservar su operatividad en condiciones seguras para transportar la carga cuyo destino es la exportación”.

