Mientras la ola polar obligó a miles de familias a intensificar el uso de estufas y otros sistemas de calefacción, los cuarteles de Bomberos de La Plata, Berisso y Ensenada enfrentaron una inusual seguidilla de incendios en viviendas. La coincidencia entre el frío extremo y el aumento de estos siniestros encendió la preocupación de las autoridades.
De acuerdo con un relevamiento realizado entre distintos cuarteles de Bomberos y publicaciones periodísticas, entre el jueves 2 y el domingo 5 de julio se registraron más de 15 incendios. La cifra representa uno de los períodos con mayor cantidad de intervenciones desde el comienzo del invierno.
El saldo fue trágico: dos personas perdieron la vida como consecuencia de distintos incendios y otras sufrieron quemaduras, intoxicaciones por humo o tuvieron que ser asistidas tras escapar de las llamas.
Durante esos cuatro días, las sirenas de los cuarteles prácticamente no dejaron de sonar. Hubo intervenciones en el casco urbano platense, Tolosa, San Carlos, Villa Elvira, Los Hornos, Berisso y Ensenada, además de múltiples llamados por principios de incendio que lograron ser controlados antes de que el fuego se propagara.
La Plata: El horror de un incendio, una muerte y las sospechas de intencionalidad
Uno de los episodios más dramáticos ocurrió cuando un incendio en una vivienda terminó con la muerte de una mujer y dejó a un hombre gravemente herido. Horas después se produjeron nuevos siniestros en distintos barrios de La Plata: un joven sufrió quemaduras en una casa de calle 9 entre 69 y 70; otro hombre resultó lesionado en Tolosa tras incendiarse un colchón, y una casilla fue consumida por completo en San Carlos.
Aunque cada caso es investigado de manera individual, bomberos consultados sostienen que existe un patrón que se repite cada invierno. Con temperaturas extremas aumenta considerablemente el uso de estufas eléctricas, pantallas a gas, braseros, salamandras y prolongaciones eléctricas, factores que elevan el riesgo de incendios cuando los artefactos presentan fallas o son utilizados de manera incorrecta.
La sobrecarga de enchufes, instalaciones eléctricas deterioradas, calefactores ubicados cerca de colchones, cortinas o muebles y el uso de braseros en ambientes cerrados figuran entre las causas más frecuentes detectadas en este tipo de emergencias.
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Desde los cuarteles de Bomberos reiteraron una serie de recomendaciones para reducir los riesgos: evitar conectar varios artefactos de alto consumo en una misma zapatilla, revisar el estado de las instalaciones eléctricas, mantener un metro de distancia entre los calefactores y cualquier material inflamable, apagar los equipos antes de dormir y nunca utilizar braseros o carbón para calefaccionar ambientes cerrados.
Con el Servicio Meteorológico anticipando la continuidad de las bajas temperaturas durante los próximos días, la preocupación de los equipos de emergencia es que la seguidilla de incendios no se repita. El objetivo ahora es reforzar la prevención para evitar nuevas tragedias en una región que, en apenas cuatro días, vivió una de las semanas más críticas del invierno.

