El desgaste del programa económico de Javier Milei comienza a reflejarse en las advertencias de la prensa internacional. El diario británico Financial Times, una de las publicaciones económicas más influyentes del mundo, trazó un diagnóstico crítico de la situación argentina: destacó el estancamiento de la actividad, la pérdida de empleos formales y el retroceso de los salarios reales, al tiempo que cuestionó la falta de empatía del Presidente frente a las dificultades que atraviesan millones de personas.
En un artículo titulado “Milei’s economic reforms under pressure”, la periodista Ciara Nugent describió un escenario económico y social cada vez más complejo, a menos de un año de las elecciones presidenciales de 2027. “El ambiente en Argentina se ha vuelto sombrío”, advirtió la publicación, que también reconoció que la transformación impulsada por el mandatario libertario está resultando dolorosa para amplios sectores de la población.
El análisis expone una de las principales contradicciones del modelo económico: mientras el Gobierno exhibe el superávit fiscal y la desaceleración inflacionaria como sus principales logros, la recuperación de la actividad y del poder adquisitivo continúa sin consolidarse. La política de austeridad y las elevadas tasas de interés, según el medio británico, contribuyeron a frenar el movimiento de la economía y profundizaron las dificultades del mercado interno.
Una economía estancada detrás de la estabilización
El Financial Times advirtió que la actividad económica argentina permanece estancada durante este año y citó las proyecciones de JPMorgan, que apuntan a una posible recesión técnica, un escenario que se configura cuando el Producto Bruto Interno (PBI) registra dos trimestres consecutivos de contracción.
El diagnóstico pone en discusión la capacidad del programa libertario para trasladar la estabilización macroeconómica a los ingresos y las condiciones de vida de la población. De acuerdo con cifras y estimaciones citadas por el diario, los salarios reales permanecen alrededor de un 10% por debajo de los niveles de comienzos de 2023, mientras que desde la llegada de Milei a la Casa Rosada se perdieron unos 300.000 empleos formales.
La debilidad del consumo se convirtió, en ese contexto, en uno de los principales problemas para los comercios y las empresas orientadas al mercado interno. La publicación recogió el testimonio de Claudia Rochelin, una librera porteña de 65 años que votó por Milei en 2023 y que, si bien reconoce el alivio que representó la desaceleración de los precios, ahora enfrenta una marcada caída en las ventas.
“¿De qué me sirve que los precios se mantengan si nadie viene a comprar?”, planteó la comerciante, en una síntesis del dilema que atraviesan numerosos negocios: la estabilidad nominal pierde parte de su efecto cuando los ingresos no alcanzan para sostener la demanda.
El problema tampoco se limita al comercio minorista. Las empresas locales deben afrontar un escenario de consumo debilitado y una mayor competencia de productos importados, como consecuencia de la apertura comercial promovida por la administración libertaria. La combinación presiona sobre la producción nacional y limita las posibilidades de recuperación de sectores que dependen principalmente del mercado interno.
A ese cuadro se suma el encarecimiento del crédito. El diario británico señaló que el fuerte aumento de las tasas de interés durante el año pasado, en medio de las presiones cambiarias previas a las elecciones legislativas, y la continuidad de una política monetaria restrictiva durante 2026 contribuyeron a enfriar la actividad económica.
El costo social del modelo y los cuestionamientos a Milei
Más allá de los indicadores económicos, uno de los aspectos más críticos del artículo apunta a la respuesta política del Presidente frente al malestar social. Nugent describió a Milei como un dirigente excéntrico y ajeno al sistema tradicional, pero sostuvo que ha mostrado poca empatía frente a las dificultades cotidianas de la población.
La publicación recordó las declaraciones del mandatario, quien calificó como una “estupidez colosal” la afirmación de que los argentinos no llegan a fin de mes. También mencionó su reacción ante el aumento de la morosidad de los hogares, que alcanza a unos seis millones de personas según las cifras citadas en el artículo.
Frente a ese fenómeno, Milei rechazó que la situación pudiera atribuirse exclusivamente a las condiciones económicas y sostuvo que nadie había obligado a los ciudadanos a endeudarse. Una respuesta que contrasta con las dificultades que enfrentan las familias para afrontar sus gastos y compromisos financieros en un contexto de ingresos deteriorados.
El cuestionamiento adquiere relevancia porque el Gobierno construyó buena parte de su identidad política alrededor de la promesa de terminar con los privilegios de la dirigencia tradicional y ordenar una economía golpeada por años de inestabilidad. Sin embargo, el deterioro del consumo, las dificultades para llegar a fin de mes y las denuncias de corrupción que involucran a integrantes de su administración complican ese relato.
En ese sentido, el Financial Times advirtió que los escándalos que alcanzaron al entorno presidencial erosionaron la reputación de Milei como un dirigente externo a las prácticas cuestionadas de la política tradicional.
La economía, en el centro de la disputa por 2027
Las advertencias del Financial Times también adquieren una dimensión política en la antesala de las elecciones presidenciales del próximo año. La posibilidad de que la actividad no logre recuperarse y de que el malestar económico se mantenga representa un desafío para un Gobierno que necesita demostrar que el sacrificio exigido durante los primeros años de gestión tendrá resultados concretos para la población.
El escenario electoral permanece abierto y el deterioro de algunos indicadores de aprobación, señalado por distintas consultoras, alimenta las dudas sobre la capacidad del oficialismo para convertir sus logros macroeconómicos en respaldo político sostenido.
En paralelo, la oposición busca capitalizar el descontento generado por el ajuste y presentar una alternativa al modelo libertario. En ese frente, el gobernador bonaerense Axel Kicillof viene cuestionando el impacto de las políticas nacionales sobre la industria, el comercio y el empleo, con un discurso que contrapone la estabilidad financiera con las consecuencias sociales del programa económico.
La advertencia del diario británico se suma así a un debate que excede las fronteras argentinas: hasta qué punto la reducción de la inflación y el ordenamiento de las cuentas públicas pueden sostenerse políticamente si no llegan acompañados por una recuperación de los ingresos, el consumo y el trabajo.
Con la mirada puesta en 2027, el desafío de Milei será demostrar que la estabilización puede traducirse en una mejora tangible para los hogares. Por ahora, el diagnóstico del Financial Times deja expuesta una tensión central de su gestión: los avances que reivindica la Casa Rosada conviven con una economía real que todavía no consigue despegar.


