El analista Gabriel Merino cuestionó el giro discursivo del presidente Javier Milei sobre la cuestión Malvinas y sostuvo que los anuncios realizados durante la cadena nacional constituyen “una derrota del propio mileísmo como proyecto”. En un extenso análisis publicado en sus redes sociales, vinculó la reivindicación de la soberanía argentina con un cambio de posición que, según planteó, entra en contradicción con otras definiciones del Gobierno.
Para Merino, el proyecto político de Milei tiene entre sus características la “desmalvinización”, la “anglofilia” y la “desarticulación de la soberanía nacional”. En ese sentido, recordó que el Presidente manifestó en distintas oportunidades su admiración por Margaret Thatcher y contrastó esa posición con el discurso pronunciado ahora en defensa del reclamo argentino sobre las islas.
El analista también puso el foco en el episodio ocurrido días atrás con el buque petrolero británico que recaló en Tierra del Fuego y consideró que existe una contradicción entre ese hecho y la decisión anunciada por Milei de avanzar contra las empresas que exploten recursos naturales en el área de Malvinas.
“En un giro de 180 grados”, sostuvo Merino, el Gobierno anunció que aplicará y endurecerá herramientas legales para sancionar la explotación de recursos naturales en las islas. Para el analista, se trata de una normativa que ya existía y cuya utilización ahora aparece revestida de un discurso de reivindicación de la soberanía.
Merino interpretó además que el Gobierno busca capitalizar un sentimiento nacional que, según su análisis, adquirió especial fuerza en los últimos años, particularmente entre sectores de la juventud. Como ejemplo, mencionó el uso de la consigna “Las Malvinas son Argentinas” y vinculó ese fenómeno con el rechazo que generaron iniciativas relacionadas con la extranjerización de tierras.
En ese marco, cuestionó lo que definió como un “neogaltierismo de ocasión” y sostuvo que el giro discursivo del Presidente resulta difícil de separar de la coyuntura política y geopolítica internacional. A su entender, detrás de la nueva centralidad que adquirió Malvinas en el discurso oficial existe una estrategia más amplia de alineamiento con Estados Unidos.
El analista planteó que la Argentina estaría ocupando un lugar subordinado dentro de la estrategia de Donald Trump frente al Reino Unido y vinculó esa situación con las tensiones internacionales en torno a Irán, el estrecho de Ormuz y el incremento de los presupuestos militares.
“Argentina juega como peón en la estrategia de Trump”, afirmó Merino, quien también mencionó la posibilidad de que Canadá forme parte de las negociaciones. Según su interpretación, estos movimientos responden a una reconfiguración del denominado “polo de poder angloamericano”.
Por último, Merino sostuvo que es precisamente dentro de ese escenario internacional donde debe interpretarse el cambio de posición discursiva de Milei sobre la cuestión Malvinas. Así, el analista contrapuso la reivindicación de soberanía expresada por el Presidente durante la cadena nacional con las definiciones y alianzas geopolíticas que, según su lectura, caracterizaron al Gobierno desde el comienzo de su gestión.

