Argentina se encuentra en el epicentro de una “guerra mundial híbrida y fragmentada”, una definición que el sociólogo Gabriel Merino profundizó en el stream Parecemos Buenos Amigos a partir de conceptos del Papa Francisco. Para el analista, el país ocupa hoy un lugar central pero peligroso: el Wall Street Journal ya advirtió que Argentina es “fundamental para anclar el hemisferio occidental” bajo la órbita de Washington.
Merino sostiene que, a diferencia de la Guerra Fría, hoy Estados Unidos tiene menos para ofrecer y propone vínculos que retroceden incluso frente al pacto Roca-Runciman. “Hoy es un tratado desigual… aceptás 113 concesiones y yo te doy dos que decido cuándo quiero dártelas”, advirtió sobre la relación con la potencia del norte.
El modelo chino: planificación vs. motosierra
Frente a este declive, emerge el Indo-Pacífico, que ya concentra la mitad de la economía mundial. Merino destacó que el éxito chino no es casual sino fruto de un “socialismo de mercado” orientado a la producción y la tecnología de punta.
Para el investigador, una inserción soberana requiere un proyecto nacional de desarrollo: “Esa estrategia no sería compatible con el uso de motosierras”, sentenció. Según Merino, el país debe imitar la disciplina asiática para dejar el extractivismo y potenciar sectores estratégicos como el litio y la energía mediante empresas públicas que sirvan de motor

