La persiana metálica de La Continental quedó baja y el salón vacío. El tradicional local de Laprida 267, a pocas cuadras de la estación de Lomas de Zamora, dejó de funcionar en los primeros días de marzo y su cierre genera comentarios en redes sociales, entre vecinos y de los propios comerciantes de la zona.
Durante años, el local formó parte del paisaje cotidiano del centro lomense. Su formato combinaba bar, cafetería y pizzería, con movimiento desde temprano y mesas ocupadas hasta entrada la noche.
Trabajadores de oficinas cercanas, estudiantes y familias del barrio solían pasar por el salón, convertido con el tiempo en un punto habitual de encuentro.
El establecimiento pertenecía al Grupo La Continental, una cadena gastronómica con presencia en distintos puntos del área metropolitana. La sucursal de Lomas de Zamora mantenía una clientela fiel, aunque durante los últimos meses la actividad empezó a mostrar señales de debilitamiento, según relataron comerciantes del área.
Un clásico del centro de Lomas
Vecinos del barrio recuerdan que el local llevaba décadas en funcionamiento y había logrado instalarse como uno de los espacios gastronómicos más conocidos del centro.
Las mesas sobre la vereda y el movimiento permanente del salón formaban parte de la escena habitual en una zona con intensa circulación peatonal.
La ubicación también jugaba a favor del negocio. La calle Laprida concentra buena parte de la actividad comercial de Lomas de Zamora, con locales de distintos rubros y un flujo constante de personas que entran y salen de la estación ferroviaria cercana.
Comerciantes del sector relataron que el cierre generó sorpresa entre quienes trabajan en la cuadra. Un vendedor de la zona, de nombre Eduardo lo resumió a Infocielo con una frase que se repitió entre los negocios vecinos: “Era un lugar que siempre tenía gente; ya era un clásico, verlo cerrado parece mentira y llama la atención”.
Otro comerciante de una mercería cercana resumió la situación con una frase que se repite en distintas cuadras del distrito: “Antes la gente salía a comer o a tomar algo sin pensarlo demasiado; ahora muchos miran dos veces el precio antes de sentarse”.
Una señora que suele caminar por esa calle al regreso de sus compras agregó que la situación golpea especialmente a los locales tradicionales: “cuando baja el consumo, los primeros en sentirlo son los lugares grandes que trabajan todo el día”.
El impacto de la caída del consumo
Referentes comerciales del distrito explicaron que la decisión estuvo asociada a la baja en la actividad gastronómica registrada durante el último tiempo en todo el territorio nacional.
Un empleado histórico del local, Mario Arias, llevaba más de 38 años trabajando en la pizzería y era conocido por los clientes como “Mario Bros” por su parecido con el personaje del videojuego, también sufrirá las consecuencias de este cierre.
Restaurantes, bares y pizzerías del conurbano sur también vienen sufriendo “la malaria”, y señalan las dificultades para sostener el nivel de ventas que caracterizaba al sector en años anteriores.
El rubro gastronómico depende en gran medida del movimiento cotidiano del centro urbano, especialmente del gasto en salidas y comidas fuera del hogar, algo que frente a la falta de ingresos o subas de gastos fijos es lo primero que se “recorta”.
Una reducción en ese tipo de consumo repercute de forma directa especialmente en locales con estructuras amplias y planteles numerosos.
En los últimos dos años cerraron 5.832 empresas en la provincia de Buenos Aires, con pérdida de unos 62.000 puestos de trabajo, según datos relevados por informes económicos recientes.
La persiana cerrada de La Continental se sumó así a otros cambios recientes en el mapa comercial de Lomas de Zamora.
Los transeúntes que pasan por la puerta del local todavía observan el frente con curiosidad, como si esperaran que en cualquier momento vuelvan a encenderse las luces del salón. Pero eso parece una utopía en este 2026.

