A principios de septiembre de 2024, el presidente Javier Milei trazó una pomposa semblansa de sí: “Les duele que hoy yo sea uno de los dos políticos más relevantes del planeta Tierra. Donald Trump y el otro soy yo”. Su importancia parece estar en sintonía con el otoño: ha caído como las hojas caen en el Parque del Buen Retiro, en el corazón de Madrid. Su paso por el país ibérico dejó un pobre salto: insultos y reuniones con personajes de segundo orden.
Según pudo constatar INFOCIELO, no hubo comunicado oficial de la Presidencia sobre su paso por España. La información oficial solo se puede extraer de la cuenta institucional de la Presidencia. Poco justificó movilizar el avión presidencial al Viejo Continente para tan solo citar ocho posteos en X.
El paso del presidente Milei comenzó en un evento del Nueva Economía Forum, una organización de debate española, celebrado en el Real Casino Gran Círculo de Madrid. Allí calificó al actual presidente de España, Pedro Sánchez, como “impresentable dictador”, además de pedir “sacar a patadas a los socialistas”. Estas declaraciones ocuparon parte de la conversación mediática española. Era el primer acto del libertario.
El insulto como marca personal
La llegada de Milei había despertado curiosidad en la prensa. El presidente argentino es una figura archiconocida en España, más que la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, por ejemplo. Uno de los puntos que llamaba la atención fue la falta de comunicación de una agenda oficial por parte del mandatario argentino.
España está entrando en un proceso electoral luego de que Pedro Sánchez adelantara las elecciones para el 29 de noviembre. En otro momento, la presencia de Milei hubiera sido un activo para la oposición; hoy parece lo contrario. Es por eso que no tuvo una reunión bilateral con el actual presidente y candidato del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. Según datos de la Xunta de Galicia —como se conoce al gobierno de esa comunidad autónoma—, cerca de 200 mil gallegos viven en Argentina, siendo el lugar del mundo con más gallegos fuera de España. Resulta curioso que Núñez Feijóo no se quisiera juntar con Milei, siendo que el actual candidato a presidente del PP fue presidente de Galicia.
La visita de Milei continuó con insultos a periodistas del diario Clarín y también a Julia Molina, periodista de Cadena SER, cuando intentaron acercarse a preguntar. El presidente calificó a la periodista como “corta intelectualmente” y “miserable política”.
A medida que pasaban las horas, parecía haber mayor presión por parte de los medios en España para saber si habría reuniones con alguien del Partido Popular y también con Vox. Desde la Puerta del Sol —sede de la presidencia de la Comunidad de Madrid— no confirmaban una reunión con Isabel Díaz Ayuso. “No hay confirmación”, se escuchaba en las radios hasta que finalmente la hubo. Sería tan curioso como si Pedro Sánchez organice un viaje a Argentina para reunirse con Axel Kicillof.
Una mancha venenosa
Finalmente, el encuentro entre Milei y Ayuso se produjo. Ayuso se encuentra en un momento delicado: por un lado, en la Puerta del Sol hay una acampada en reclamo por la vivienda digna en la Comunidad de Madrid. Este campamento se instaló luego de que desahuciaran a Mari Carmen, una octogenaria que no podía afrontar la subida de su alquiler y terminó en la calle. Días después murió.
La crisis por la carestía de la vivienda disparó un enorme conflicto social en España que estaba latente y que involucra responsabilidades a nivel nacional, autonómico y municipal. Pedro Sánchez vio en este conflicto por la vivienda una posibilidad de reelegirse y por eso adelantó las elecciones.
El otro conflicto es interno: está claro que no tiene sintonía con el líder del partido, Alberto Núñez Feijóo. Feijóo no quiere que Ayuso acapare todo el poder en Madrid y Ayuso —aunque no lo dice— sabe que si el gallego pierde, llegará su momento. Dos pistas al respecto: cuando se anunciaron las elecciones, Ayuso salió a hablar y a marcar la cancha antes que el líder de su partido. La respuesta de Feijóo en estos últimos días parece estar en el mismo tono: nombró para Madrid a Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta Ramos, marquesa y descendiente de los fundadores de Mar del Plata. Parece una jugada para posicionar a la aristócrata en la carrera por la hegemonía dentro del PP madrileño.
Más curioso fue el desenlace con el presidente de Vox, Santiago Abascal, quien adujo que estaba en campaña en el norte de España y por eso no podía visitarlo. Milei se reunió con autoridades del partido y, para subsanar la falta de encuentro personal, se difundió un video donde conversaban por videollamada.
En un gobierno donde se jactan de que “no hay plata”, entre Madrid y Buenos Aires hay más de 10 mil kilómetros. Parecen demasiados kilómetros para hacer una videollamada.
Un economista flojo de pergaminos
La gira de Milei continuó con un discurso en la presentación del Máster Universitario en Economía de la Escuela Austríaca, en la Universidad Rey Juan Carlos. Este máster es auspiciado por el profesor Jesús Huerta de Soto.
Manuel Hidalgo, doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Sevilla, escribe en las secciones de Negocios de El País y en Cinco Días. En su cuenta de X suele participar activamente en la discusión económica española. INFOCIELO lo consultó para entender la importancia de la escuela austríaca en la academia española: “Es cierto que en España hay universidades y grados que basan su estudio de la economía en postulados austríacos. Hay economistas como Huerta de Soto que lideran estos departamentos. Pero ni en congresos ni en publicaciones de reconocido prestigio encuentran un especial acomodo, más si cabe cuando la ciencia económica está experimentando una revolución principalmente a través de los avances en el análisis empírico”.
“Esta marginalidad académica no se corresponde, sin embargo, con la capacidad mediática de sus principales referentes, muy asociados a una visión más cercana al anarcocapitalismo que al liberalismo tradicional, más presente en los orígenes de la escuela y que iluminaron a la ciencia económica de inicios del siglo XX”, concluyó.
Otro economista, que prefirió no dar su nombre para evitar ataques en redes sociales, fue más categórico: “A Huerta de Soto se le considera un personaje particular que habla de todo menos de economía de verdad”.
Tres de los ocho posteos sobre el viaje presidencial estuvieron relacionados con Huerta de Soto.
La presencia de Milei también fue aprovechada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Con una lona publicaron: “Los zurdos y las zurdas te dan la biembienida a España”. Además, el presidente del Gobierno publicó un video en redes sociales donde se jactaba de que, si subir las pensiones y el salario mínimo es “de zurdos”, eso le causa mucha honra.
Desde el oficialismo español interpretaron que tanto el PP como Vox querían esconder la presencia de Milei. El ministro de Transformación Digital, Óscar López, sostuvo: “Lo que veo es al PP y a Vox huyendo, queriendo esconder a Milei”, según recoge el periódico Público. Sobre el recibimiento por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, el ministro socialista remató: “Ayuso es muy de visitar áticos y recibir a lunáticos”.
Pero quien más fuerte atacó a Milei fue la portavoz en la Asamblea de Madrid, Manuela Bergerot. La diputada catalogó al presidente de “tarado”, dijo que el gobierno libertario está “destrozando Argentina” y que “la motosierra de Milei solo ofrece miseria”.
El paso de Milei por España actúa como un contrapeso a los esfuerzos de la embajada —a cargo de Wenceslao Bunge Saravia— por dinamizar el comercio bilateral. Sin ir más lejos, a principios de octubre y gracias al impulso diplomático, Carrefour España inauguró la Semana Argentina con el objetivo de rendir homenaje a los 450 mil residentes argentinos en el país ibérico. “Los productos argentinos representan el 10% de las ventas del surtido internacional de Carrefour en España y crecen un 17% con respecto al año anterior”, detalló en un comunicado la cadena de supermercados de origen francés.
El tiempo dirá si su paso por Madrid fue el principio del fin de su influencia. El presidente, amante de los animales, parece empezar a estar en sintonía con uno de los personajes de El hombre que amaba a los perros, del cubano Leonardo Padura. Allí se relata el exilio de León Trotsky y cómo el exlíder de la Unión Soviética termina hablando mucho, pero siendo poco recibido.


