Este martes por la noche, el presidente de la Nación, Javier Milei, organizó una cena en la Quinta de Olivos para homenajear a los legisladores que apoyaron su veto presidencial sobre la ley que beneficiaba a los jubilados. También hubo funcionarios, entre ellos Patricia Bullrich de quien se viralizó una foto muy representativa.
La convocatoria reunió a 87 diputados y funcionarios, quienes fueron denominados los “87 Héroes” por su respaldo al veto, permitiendo que el proyecto jubilatorio no alcanzara los dos tercios de los votos necesarios para revertirlo, pese a haber sido inicialmente aprobado con una amplia mayoría en el Congreso.
El evento, que incluyó un suculento asado acompañado de vino y postres, fue presentado como un reconocimiento por parte del mandatario a quienes se alinearon con la postura oficial en un momento clave. Sin embargo, lo que está generando mayor revuelo en redes sociales no es la comida en sí, sino un particular detalle relacionado con el pago del evento.
LA OPACA TRANSPARENCIA EN OLIVOS
A modo de mostrar transparencia y evitar suspicacias sobre un posible uso indebido de fondos públicos, el vocero presidencial, Manuel Adorni, aseguró que el costo del asado sería “cubierto” de manera privada por los comensales, utilizando tarjetas de débito.
Esta declaración luego fue acompañada de imágenes que comenzaron a circular en las redes, donde se observaba a los diputados y funcionarios pagando a través de un dispositivo POSNET, y las preguntas, burlas y suspicacias comenzaron a rodar.
¿A qué comercio iba el supuesto dinero aportado con débito?
¿Qué hace un POSNET en la Quinta de Olivos?
¿Por qué algunos invitados refirieron haber pagado “en efectivo” si Adorni dijo que se haría con débito?
¿No era más creíble, confiable y cómodo hacerlo con transferencia a una cuenta del estado?
Uno de los momentos más llamativos se dio cuando se difundió una foto de Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, quien, además de presentar su tarjeta de débito, mostró su DNI, como es habitual en comercios cuando se necesita corroborar la identidad del titular de la tarjeta.
Este hecho desató una oleada de comentarios y memes en redes, ya que resultaba innecesario mostrar el documento en un ámbito privado como la Quinta de Olivos, donde todos los presentes conocían a Bullrich de sobra.
La imagen está siendo interpretada como una puesta en escena orquestada para asegurar a la opinión pública que los $20,000 que supuestamente aportó cada invitado para la cena no provinieron de las arcas del Estado.
El gesto de Bullrich, mostrando su DNI como si estuviera comprando en un comercio común y corriente, fue visto como un intento exagerado de transmitir la idea de transparencia, alimentando aún más el debate sobre la veracidad del pago y la transparencia en el uso de los recursos públicos.
Mientras el gobierno busca consolidar su narrativa de austeridad y responsabilidad en el manejo del erario, las redes no tardaron en hacer eco de las imágenes y señalar lo que parece ser una representación cuidadosamente preparada para calmar cualquier crítica sobre el gasto en el evento.
La “puesta en escena” del pago con tarjetas de débito no logró convencer a todos y dejó la puerta abierta a más cuestionamientos sobre el verdadero costo de este tipo de homenajes y la necesidad de realizar demostraciones públicas tan explícitas para no ganarse la desaprobación de la ciudadanía.
EL RECUERDO DE PATRICIA BULLRICH Y LA LEY BANELCO
La “Ley Banelco” fue un escándalo de corrupción ocurrido durante el gobierno de Fernando De la Rúa, en el año 2000 cuando Patricia Bullrich era ministra de trabajo.
Se trató de la aprobación de una reforma laboral en el Congreso, donde se denunció que algunos senadores habrían recibido sobornos para votar a favor de la ley por medio exactamente de esa tarjeta de débito. El dinero supuestamente fue distribuido a través de la banca oficial Banelco, lo que dio origen al nombre del escándalo.
Esta ley marcó uno de los puntos más vergonzosos de la presidencia de De la Rúa y contribuyó a su caída.

