Con el escenario sindical en máxima tensión, distintas seccionales de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) comenzaron a definir cómo se organizarán el próximo martes 9 de diciembre, cuando el gremio llevará adelante un paro nacional acompañado por una masiva movilización al Congreso para frenar la reforma laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei. En la provincia de Buenos Aires, la conducción ratificó su adhesión plena, mientras que en La Plata la participación será activa y visible en las calles.
El secretario general de ATE bonaerense, Claudio Arévalo, confirmó que la capital provincial se sumará con fuerza a la jornada de protesta.
Desde la conducción nacional, Rodolfo Aguiar volvió a remarcar el carácter “pro mercado” del proyecto, al que atribuye un objetivo disciplinador. Según afirmó, la propuesta “no mejorará la competitividad ni la productividad”, y tampoco ofrece soluciones para los problemas estructurales del trabajo en la Argentina. El dirigente insiste en que las experiencias internacionales y los antecedentes locales evidencian que los momentos de mayor generación de empleo coincidieron con marcos de mayor protección laboral.
Además de rechazar la reforma, el sindicato reiteró con fuerza los reclamos por la reapertura urgente de paritarias y una recomposición salarial de emergencia, en un contexto donde la pérdida de poder adquisitivo se profundizó durante 2025. “Nos negamos a ser expulsados por debajo de la línea de pobreza”, insistió Aguiar, al exigir respuestas efectivas por parte del Gobierno luego de la frustrada convocatoria paritaria del 28 de noviembre, en la que, según ATE, no se presentó ninguna propuesta.
La medida también cuestiona el plan oficial de reducir en un 10% la planta estatal, una iniciativa que, según el gremio, afectaría a organismos estratégicos y pondría en riesgo servicios esenciales. Para Aguiar, ese ajuste es inviable en el actual estado de la administración pública: los servicios, dijo, “están en su piso mínimo histórico” y un recorte de esa magnitud tendría impacto directo sobre toda la política estatal.
El paro nacional fue resuelto por unanimidad en el Confederal realizado en San Luis el pasado 27 de noviembre, aunque su fecha quedó supeditada a los tiempos del Gobierno respecto de la presentación del proyecto laboral. Con la marcha ya confirmada, la jornada del martes podría coincidir con la llegada del texto al Congreso, uno de los ejes centrales de la agenda económica oficial.
En la Ciudad de Buenos Aires, ATE organizará retiros de los lugares de trabajo desde las 10.30 para facilitar la asistencia. En las provincias, cada seccional definirá modalidades propias, aunque la consigna será la misma en todos los territorios: frenar una reforma que, según el sindicato, “quita derechos sin generar empleo”, y exigir que el Ejecutivo revise su estrategia salarial y sus políticas de ajuste sobre el sector público.

