El Concejo Deliberante de La Plata aprobó este jueves la creación del Ente Autárquico del Cementerio Municipal, una decisión que redefine por completo su administración y lo convierte en un organismo con autonomía operativa, financiera y administrativa. La transformación, impulsada por el intendente Julio Alak, recibió el acompañamiento mayoritario del cuerpo, tras semanas de debate en comisiones y la incorporación de modificaciones propuestas por distintos bloques opositores.
Con esta ordenanza, el Cementerio, que hasta ahora dependía de la Secretaría General municipal, pasará a manejar sus propios recursos y a organizar su estructura interna, conservando como marco de funcionamiento la ordenanza 7638. “La normativa sancionada crea una figura jurídica distinta para que sea el ente el que administre los recursos y ponga en valor el cementerio”, explicó en la sesión el concejal oficialista Juan Manuel Granillo Fernández. Según señaló, el nuevo esquema permitirá “agilidad y una transparencia más importante” al tener contabilidad separada y posibilitar “una trazabilidad más clara sobre sus ingresos y egresos”.
La iniciativa había obtenido dictamen favorable en las comisiones de Hacienda y Legislación, y ya llegaba al recinto con cambios acordados con la oposición. Sin embargo, en la votación final, el bloque de La Libertad Avanza y el concejal del PRO Nicolás Morzone se manifestaron en contra, mientras que Lucía Barbier y Juan Martínez Garmendia estuvieron ausentes.
Desde el oficialismo remarcaron que el proyecto estuvo precedido por un proceso de análisis comparativo. “Se han visitado otras ciudades para saber cómo era el funcionamiento de sus cementerios”, detalló Granillo Fernández, quien celebró el aporte opositor: “Con aportes de la UCR y otros concejales, logramos aprobar una norma importante para el futuro”.
Los cambios centrales del proyecto
Uno de los ejes de esas incorporaciones fue el capítulo patrimonial. El concejal radical Javier Mor Roig destacó que su bloque impulsó modificaciones para adecuar el funcionamiento del ente a la preservación arquitectónica, cultural y funeraria del predio. “Nuestros aportes tuvieron que ver con lo patrimonial del predio, donde juega el patrimonio arquitectónico y particularmente el patrimonio funerario”, señaló. El edil agregó que “la creación de un Ente autárquico permitirá el ingreso de fondos privados para realizar inversiones”, y subrayó que la dimensión histórica de la necrópolis “debía tener un tratamiento especial y tenga que pasar por este Concejo Deliberante”.
El texto final establece la transferencia automática del personal actual al nuevo ente, garantiza continuidad laboral y fija un marco legal alineado con normas provinciales y la ordenanza local 11.672, que declara al Cementerio como “Área Histórica, Arquitectónica, Ambiental y Cultural”. A su vez, determina que los recursos recaudados —por tasas, mantenimiento, servicios de cremación, visitas o propuestas turísticas— solo podrán destinarse a mantenimiento, restauración y conservación.
El secretario de Hacienda, Marcelo Giampaoli, informó en comisión que hasta octubre el Cementerio había recaudado alrededor de 790 millones de pesos en derechos y tasas. Ese monto será la base del presupuesto del nuevo ente, al que se sumarán ingresos provenientes de cremaciones, mantenimiento de bóvedas, visitas guiadas y propuestas vinculadas al turismo patrimonial. Con esto, la necrópolis dejará de depender del presupuesto municipal general.
En materia de infraestructura, la ordenanza habilita una inversión estimada en 3.000 millones de pesos para obras de reparación de veredas, caminos internos y del paredón de la avenida 72, además de intervenciones orientadas a modernizar el predio y ampliar los servicios ofrecidos.
El proceso de reorganización del Cementerio se da, además, en un contexto de recuperación tras las graves irregularidades detectadas en febrero del año pasado, cuando la Municipalidad halló más de 500 ataúdes almacenados indebidamente y 200 bolsas con restos óseos desperdigadas en diversos sectores del predio. A partir de esa situación, la gestión de Alak inició trabajos de puesta en valor que incluyeron la construcción de un nuevo osario, inaugurado en marzo.
Con la autarquía, el municipio apuesta a fortalecer el mantenimiento, asegurar la preservación patrimonial y convertir al Cementerio en un espacio integrado al circuito cultural y turístico de la ciudad, con actividades, visitas guiadas y servicios modernizados. Para las autoridades, el nuevo ente representa un punto de inflexión: un instrumento que permitirá completar la recuperación institucional del predio y garantizar su sustentabilidad en el tiempo.

