El Club de Gimnasia y Esgrima La Plata despidió a Alberto Viñes, socio de la institución y ex directivo que dejó una marca profunda en el desarrollo del fútbol infantil tripero. Ingeniero de formación, Viñes integró durante años los espacios dirigenciales del club dedicados a las divisiones más chicas.
Su nombre quedó asociado a una de las obras más recordadas por la comunidad de Gimnasia: la creación de El Bosquecito, el predio ubicado en 58 y 124 que desde hace décadas funciona como cuna del fútbol infantil y juvenil de la institución.

El artífice de El Bosquecito
A mediados de la década del 90, Viñes formó parte de la Subcomisión de Fútbol Infantil junto a Osvaldo Chirra, José Alonso, Daniel Amerio, Alberto Pagliero, Esteban Chumbita, Juan Ascani, Alberto Pesenti, “Lito” Gargano, Carlos Gaspari y Hugo Busteros, entre otros dirigentes.
Desde ese lugar impulsó la búsqueda de un predio propio que le diera continuidad a la actividad de los más chicos, en un momento en que el club necesitaba un espacio acorde al crecimiento de las inferiores.
Aquella gestión terminó de consolidarse con la llegada de El Bosquecito, que con los años se convirtió en un punto de referencia para las divisiones formativas del club y de la ciudad.
Un compromiso que excedió las canchas
El vínculo de Viñes con la institución no se limitó al fútbol infantil. También participó activamente de la Filial del Lobo en Villa Argüello y de la Asociación Triperos de Berisso, dos espacios desde los que siguió acompañando a la vida institucional del club en distintas etapas.
Desde Gimnasia expresaron su acompañamiento a familiares, amigos y seres queridos de Viñes en este momento, y lo despidieron como a un socio que dejó su huella en una obra que hoy forma parte de la identidad tripera.
La institución platense cerró su mensaje de despedida con una frase breve: “Hasta siempre, Alberto”.


