La noche en Monte Chingolo terminó a los tiros y con un adolescente muerto sobre el asfalto. Un sargento del Grupo Especial de Operaciones Federales abatió a uno de los jóvenes que, según la investigación preliminar, intentaron asaltarlo cuando regresaba a su casa en el partido bonaerense de Lanús.
El violento episodio se desató en la esquina de Coronel Álvarez y Yapeyú. De acuerdo con las primeras actuaciones judiciales, el suboficial —que estaba fuera de servicio— fue sorprendido por dos motochorros armados que le cerraron el paso. La secuencia fue vertiginosa: amenaza, arma desenfundada y una ráfaga de disparos que quebró la calma del barrio.
En medio del intercambio, uno de los sospechosos, de apenas 14 años, cayó herido de muerte en plena vía pública. Su cómplice logró escapar y es intensamente buscado. El efectivo resultó ileso.
Tras el tiroteo, el sargento fue trasladado a la Comisaría 6ª para cumplir con las diligencias de rigor, mientras peritos trabajaban en la escena levantando vainas servidas y relevando cámaras de seguridad. La Justicia ahora deberá determinar con precisión cómo se produjo el enfrentamiento y si la respuesta armada se encuadra dentro de la legítima defensa.
El caso vuelve a poner bajo la lupa los hechos de inseguridad en el conurbano y el uso de armas reglamentarias por parte de efectivos fuera de servicio, en un contexto de creciente tensión por los robos cometidos por motochorros en la zona sur.

