La Justicia de Río de Janeiro resolvería elevar a juicio oral la causa que investiga a Agostina Páez, la abogada argentina acusada de realizar gestos racistas en un bar del barrio de Ipanema.
La decisión puede marcar el ingreso formal del expediente a la etapa de debate, donde un tribunal analizará las pruebas reunidas y determinará si corresponde una condena por el delito de injuria racial, figura que en Brasil se equipara al racismo.

El impulso hacia el juicio fue solicitado por el Ministerio Público de Río de Janeiro, que consideró acreditados los elementos necesarios para sostener la acusación. En su dictamen, la fiscalía sostuvo que existen registros audiovisuales, declaraciones testimoniales y constancias documentales que permiten delimitar con precisión los hechos denunciados y la conducta atribuida a la imputada.
En ese escrito se afirmó “que la materialidad y los indicios de autoría se encuentran suficientemente demostrados para la apertura del debate oral”.

El episodio que dio origen a la causa ocurrió el 14 de enero, cuando empleados del local denunciaron que Páez realizó ademanes y expresiones de connotación discriminatoria.
Luego de la denuncia, fue detenida y posteriormente liberada bajo medidas cautelares. Desde entonces, permanece en Brasil con prohibición de salida del país, retención de pasaporte y tobillera electrónica.
Impulso fiscal y encuadre legal
La acusación encuadra los hechos en el delito de injuria racial, que desde la reforma introducida por la Ley 14.532/2023 pasó a recibir un tratamiento equivalente al racismo en el sistema penal brasileño.
La escala prevista contempla penas de dos a cinco años de prisión, además de multa, en caso de que el tribunal considere probada la responsabilidad penal.
En el pedido de elevación a juicio, el Ministerio Público remarcó “la claridad de los hechos y la adecuación típica de la conducta investigada”, y solicitó que se fije audiencia para avanzar con la etapa oral.

La convocatoria para definir fecha aún no fue oficializada, aunque fuentes judiciales indicaron que se realizará en las próximas semanas.
Planteos de la defensa
Durante la instrucción, la defensa de Páez presentó diversas objeciones. Entre ellas, cuestionó la validez de pruebas digitales, en particular videos difundidos en redes sociales y registros captados en el lugar.
Los abogados señalaron que debía analizarse la cadena de custodia y el procedimiento de incorporación de ese material al expediente. También en su momento se invocó el riesgo que podría significar a la letrada argentina permanecer en Brasil.
También plantearon reparos sobre la calificación legal atribuida a los hechos y solicitaron una revisión de las medidas cautelares. Esos planteos fueron rechazados por la fiscalía, que sostuvo que el debate oral es el ámbito procesal adecuado para que las partes discutan la valoración de la prueba ante el juez.

Rechazo al regreso a Argentina
En paralelo, la defensa solicitó autorización para que la imputada pudiera regresar a la Argentina mientras continuaba el proceso. El pedido se apoyó en mecanismos de cooperación judicial entre ambos países y en la posibilidad de comparecer cuando fuera requerida.
El Ministerio Público rechazó esa solicitud y afirmó “que la presencia de la acusada en territorio brasileño resulta necesaria para garantizar la eficacia del proceso penal”.
En su dictamen indicó que los tratados bilaterales invocados contemplan supuestos posteriores a una eventual condena firme.
Con la decisión de elevar la causa a juicio oral, el expediente ingresa en su tramo decisivo. En el debate, fiscalía y defensa presentarán testigos y argumentos ante el tribunal, que deberá determinar si los hechos atribuidos a Agostina Páez configuran el delito de injuria racial previsto por la legislación brasileña.

