Una trama digna de una serie policial sacude al corazón del sistema aerocomercial argentino. Un hombre fue detenido acusado de haber montado durante dos años una maniobra silenciosa para exprimir el programa de beneficios de Aerolíneas Argentinas y generar un perjuicio cercano al medio millón de dólares.
El sospechoso, identificado como Juan Ignacio Veltri, habría acumulado de manera fraudulenta 16,5 millones de millas, que luego transformaba en pasajes —casi siempre en clase ejecutiva o primera— hacia destinos internacionales de alto costo.
Millas convertidas en pasajes de lujo
La investigación comenzó cuando se detectaron movimientos irregulares en el sistema de acumulación de puntos, el mecanismo que permite a los pasajeros sumar millas por cada vuelo y canjearlas por viajes u otros premios.
Las pericias revelaron que la operatoria se habría extendido entre enero de 2023 y enero de 2025. Durante ese período, los canjes se concentraban en rutas internacionales con salida desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y destino a ciudades como Madrid, Roma y Cancún.
El dato que más sorprendió a los investigadores: según la acusación, el imputado habría pagado apenas $205.000 para obtener casi 17 millones de millas. Una cifra irrisoria frente al valor real de los pasajes emitidos.
Influencer de viajes y bajo la lupa
De acuerdo con lo publicado en sus redes sociales, Veltri se presentaba como generador de contenido sobre viajes en Instagram, TikTok y YouTube. Ahora, ese perfil digital también es analizado como parte del expediente para determinar si funcionaba como pantalla o como herramienta para potenciar la maniobra.
La causa quedó en manos del fiscal federal Guillermo Marijuan y del juez Sebastián Casanello, quienes ordenaron la intervención de la Policía Federal Argentina para profundizar el análisis técnico de los dispositivos y las operaciones detectadas.
Alerta en La Plata por una viuda negra suelta: un mecánico fue su primera víctima
¿Actuó solo?
Aunque hay un detenido, el expediente está lejos de cerrarse. Los investigadores ya pusieron la lupa sobre al menos otras 50 personas que podrían haber intervenido en la operatoria, ya sea facilitando datos, gestionando cuentas o participando en los canjes.
La gran incógnita es si el fraude fue ejecutado desde equipos particulares o si detrás existió una estructura organizada con acceso estratégico al sistema.
Mientras la Justicia reconstruye cada movimiento digital, el caso expone una vulnerabilidad crítica en uno de los programas de fidelización más utilizados del país y abre un interrogante inquietante: ¿cuántas millas más volaron sin dejar rastro?

