Cuando llega el verano, Juan Cruz Coscarelli cuelga los auriculares de La Cielo, en La Plata, y muda su vida a las luces y el sol de Mar del Plata, donde cubre la temporada de verano. Este año, su segundo en la ciudad feliz, es el enviado especial de Intrusos, el programa de espectáculos más conocido del país.
La arena, el mar y el show del verano en la costa atlántica de nuestro país es una costumbre para “Cosca”, que hace diez años empezó con los móviles de verano en San Bernardo como notero y productor. Luego dejó la malla y las ojotas y se calzó el traje y los zapatos para hacer periodismo político. Cubrió Casa Rosada y Congreso para televisión en distintos grupos de medios. Hasta que el periodismo de espectáculos volvió a seducirlo.
En su primera experiencia en La Feliz protagonizó un episodio que bendijo el resto de su estancia. Esperó a Mirtha Legrand a la salida del hotel Costa Galana y le dedicó un poema. La reacción de la diva no tardó en volverse viral. “Me hizo escribírselo en papel y llevárselo”, relató el periodista de 32 años a Infocielo.
Este año, el ingenio de Cosca y la simpatía de Legrand volvieron a dejar una postal única. “Me enteré que le gustaban los pochoclos, entonces decidí cocinarle pochoclos caseros y casa y llevárselos. Todo terminó en una foto espectacular, que muestra un contraste atractivo. Mirtha Legrand, que de alguna manera está relacionada con cuestiones estéticas finas, y el pochoclo, que es una comida muy popular y accesible”, señaló.
Consciente del rechazo que a veces genera su rol, al notero le sorprendió la calidez de la diva. Lejos de la vanidad, “es muy amable y muy simpática”. “Pero cuando le preguntamos cosas que no quiere responder, automáticamente te corta la nota”.

Mirtha Legrand y Mar del Plata, un amor eterno
Fue en 1973 la primera vez que Almorzando con Mirtha Legrand se emitió desde el Hotel Provincial. Un éxito que años más tarde se convertiría en tradición y emparentaría para siempre la figura de la diva con la perla del atlántico. Año a año los marplatenses esperan por ella y le rinden culto.
“La presencia de Mirtha Legrand es muy especial en Mar del Plata porque es una figura que se lleva todas las fotos cada vez que sale del Costa Galana”, aseguró Coscarelli. “Cruzarla a ella es como que se pare el tiempo. Todas las personas que están alrededor se frenan a mirarla”, agregó.

Con apenas 98 años, Mirtha volvió a La Feliz. Salió del hotel Costa Galana, elegido para residir esta temporada, y le pidió a su chofer que la lleve al teatro Roxy donde la vedette Fátima Florez protagoniza Fátima Universal. Fue su primera salida al teatro del año. Allí la esperaban la protagonista del show, el presentador Marcelo Polino, y Cosca con los pochoclos. También un centenar de vecinos, turistas y curiosos que buscaban una foto, un saludo o simplemente ser testigos del paso de la diva.
“Todos, absolutamente todos, se frenan a mirarla o a sacar una foto. Se escuchan los murmullos por detrás y se congrega una cantidad de gente increíble solamente para observarla. Es prácticamente ya un mito”.
De las luces y el glamour a los pañales, la nueva faceta de Juan Cruz Coscarelli
Cuando el sol ya no achicharre, las sombrillas se cierren y los paradores queden desiertos, Cosca volverá a La Plata. En marzo relanzará Todo No Se Puede, el éxito de la segunda mañana de La Cielo 103.5, emisora a la que volvió en 2025. Año en el que también destacó como conductor en Demasiado Humo, el ciclo político de Infocielo Play. Y, por supuesto, fue el notero estrella del espectáculo porteño.

Su regreso a la ciudad de las diagonales le permitió volver a conectar con su pasión por la radio, por Gimnasia y Esgrima La Plata, y también ver crecer a su familia. En pareja con la periodista y productora Florencia Caruso, hace un año fueron padres de Alfonsina. La nueva faceta de padre es lo que ocupa el mayor tiempo libre de Coscarelli.
“Es lo mas lindo del amor, algo que todavía no sé poner en palabras pero que lo identifico con las sensaciones mas fuertes que me toco vivir”, aseguró el periodista platense a Infocielo.

