Como pocos veces, el planeta futbolero ha puesto su mirada sobre lo que viene ocurriendo en el Mundial de Futsal que tiene a la Selección Argentina en un nueva final y la expectativa que se ha generado sobre quienes vienen de eliminar a Brasil en la semifinal ha despertado el interés sobre la historia personal de cada uno de los nuevos protagonistas de Selección.
En ese sentido, la más llamativa de las imágenes es la de su joven entrenador Matías Lucuix que, con apenas 35 años, buscará su segunda copa del Mundo desde el banco y la primera como entrenador principal, sin embargo, lo que pocos saben – por fuera del mundo del Futsal – es que el surgido de la cantera de River Plate fue uno de los tres mejores jugadores del mundo y que su impactante carrera se vio truncada por una triple fractura de la tibia y peroné de su pierna derecha; ese hecho fue en noviembre de 2012 cuando el entonces 10 de Argentina buscaba la clasificación a los octavos del Mundial de Tailandia.
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“Era considerado uno de los mejores del mundo, estaba en el mejor club del mundo (Inter Movistar) y nada, no te lo esperas. Me la pase mucho afuera. Tuve una infección muy grave, después el hueso no pegaba estaba casi muerto y me empezaron a poner huesos de banco, de gente muerta y tampoco funcionó. Pasaron casi tres años así y quise dejar de estar tirado en un silla de ruedas o con muletas ”. Dos años después, y tras una serie de operaciones y varias búsquedas de retomar su nivel decidió decir adiós a las canchas para ser ayudante de Diego Giustozzi en la Selección Mayor.
Mundial de Tailandia: La dura lesión de Lucuix con la Selección Argentina
Así, el sueño de Lucuix se transformó. De querer el título como jugador a buscarlo como técnico ayudante. Colombia 2016 fue el bautismo copero ya que la Selección logró su primera conquista en tierras cafeteras marcando un antes y un después en la historia del futsal nacional. La salida de Giustozzi a Murcia derivó en el paso de mando entre las partes: “Ahora ya no soy ayudante, soy la cabeza, me tenés que respetar y me tenés que hacer caso“, contaba en abril de este año a TyC explicando como era trabajar con sus ex compañeros.
Matías Lucuix tiene la chance de seguir haciendo historia de la grande; con la experiencia que le dio ser de los mejores del mundo, ser dirigido por los mejores y de haber formado parte de un título del mundo sin precedentes en la Argentina. El domingo, desde las 14, tendra la posibilidad de seguir agigantando su joven legado.
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