Los intendentes de Saladillo, José Luis Salomón y de General Alvear, Ramón Capra, reclamaron al Gobierno nacional que revierta el cierre de la Agencia de Extensión Rural del INTA en Saladillo, al advertir que la decisión afecta el desarrollo productivo local.
A través de una nota formal enviada al Concejo Directivo del organismo, los jefes comunales de la UCR— expresaron “profunda preocupación” por la medida que alcanza a otras diez sedes en la provincia de Buenos Aires y solicitaron su reconsideración. En el documento, remarcaron que la agencia cumple un rol “estratégico e insustituible” en el entramado productivo y social de la región.
Según plantearon, el cierre no puede interpretarse como un simple reordenamiento administrativo, sino como la pérdida de una herramienta clave que durante décadas acompañó a productores, cooperativas, pymes e instituciones locales.
En esa línea, destacaron el trabajo territorial del INTA en la generación de capacidades, la innovación tecnológica y el fortalecimiento del desarrollo con arraigo.
Una sede sin costos para el INTA
Uno de los puntos centrales del reclamo apunta a que la dependencia no representa un costo para el organismo nacional.
De acuerdo con lo expuesto, tanto el edificio como los gastos operativos son cubiertos por el Municipio de Saladillo, en el marco de una articulación institucional que calificaron como “ejemplar”.
En paralelo, desde el municipio remarcaron que la posible clausura implicaría un retroceso en políticas de agregado de valor, sostenibilidad y arraigo rural. También advirtieron que la centralización de funciones en estructuras alejadas del territorio – unificación con Las Flores- podría derivar en una pérdida de eficacia y en la ruptura del vínculo directo con los actores locales.
El planteo de los intendentes también hace foco en el impacto regional. Señalaron que la agencia cumple un rol clave en la articulación entre Saladillo y General Alvear, permitiendo abordar problemáticas comunes y promover estrategias de desarrollo integradas.
Además, consideraron que la decisión contradice el carácter federal del INTA y su histórica cercanía con el territorio. “En distritos como los nuestros, estas medidas afectan proyectos en marcha y vínculos construidos durante años”, advirtieron.
Por último, los jefes comunales se pusieron a disposición para abrir una instancia de diálogo con las autoridades nacionales y explorar alternativas que permitan sostener el funcionamiento de la agencia.

