Los cuarteles de Bomberos Voluntarios de la provincia de Buenos Aires atraviesan un momento crítico. La adquisición de equipos de protección personal, el mantenimiento de los autobombas, el costo de los insumos en dólares y el mantenimiento edilicio demandan fondos operativos cada vez más elevados que, con el esquema actual, resultan imposibles de cubrir.
Frente a esta crisis silenciosa, la Legislatura intentará ocuparse del tema. En la Cámara de Diputados ingresó un proyecto de ley que busca modificar de raíz el sistema de financiamiento de las Asociaciones de Bomberos Voluntarios, con el objetivo de garantizar fondos genuinos, previsibles y atados a la recaudación impositiva provincial.
La iniciativa -impulsada por la legisladora radical Priscila Minnaard– propone modificar la Ley N° 14.761. Pero lejos de ser un proyecto elaborado desde el escritorio, la letra chica fue consensuada paso a paso con la Federación Bonaerense de Asociaciones de Bomberos Voluntarios y la Federación Centro Sur, dotando al texto de una legitimidad indiscutible.
“Legislar a favor de nuestros bomberos voluntarios es legislar a favor de la vida y los bienes de todos los bonaerenses”, remarcó Minnaard al presentar el expediente, destacando que la labor de los cuarteles es un pilar insustituible para la seguridad pública.
FIN AL TOPE Y FONDOS ATADOS AL IMPUESTO INMOBILIARIO
El corazón del proyecto, y el principal reclamo de las bases bomberiles, radica en eliminar de manera progresiva el actual tope de financiamiento que limita la llegada de recursos a los cuarteles.
Para lograrlo, la ley propone que el Fondo de financiamiento se nutra de un porcentaje directo de lo recaudado por la Provincia a través del Impuesto Inmobiliario. Sin embargo, para evitar un golpe abrupto a las arcas de Axel Kicillof, se diseñó un esquema de asignación gradual y progresivo:
- Ejercicio 2027: Se destinará el 1,5% de la recaudación.
- Ejercicio 2028: Subirá al 2%.
- Ejercicio 2029 en adelante: Se alcanzará el 3% definitivo.
“Esta progresividad calendarizada fue diseñada estratégicamente para evitar el desfinanciamiento de la Provincia, garantizando previsibilidad fiscal para el Estado bonaerense y, al mismo tiempo, previsibilidad presupuestaria para los cuarteles”, sostienen los fundamentos del texto. El cálculo siempre se realizará sobre la base de la recaudación real obtenida al 31 de diciembre del año inmediato anterior.
UNA NUEVA FÓRMULA DE REPARTO: EQUIDAD Y TERRITORIO
Otro de los puntos álgidos de la ley actual es cómo se reparte la torta. Respondiendo al histórico pedido de las distintas regiones de la Provincia, el proyecto optimiza los criterios de distribución del fondo para los cuarteles, buscando “un equilibrio justo entre las grandes urbes y las zonas rurales o de menor densidad demográfica”.
De aprobarse la reforma, el dinero que llegue a las Asociaciones (el 90% del fondo total, ya que el 10% restante va a las Federaciones) se distribuirá bajo la siguiente fórmula mixta:
- El 50% se repartirá en partes iguales entre todos los cuarteles reconocidos de la Provincia (criterio de equidad).
- El 50% restante se dividirá por demanda operativa: la mitad según la cantidad de habitantes (datos del INDEC) y la otra mitad en base a la superficie territorial de la jurisdicción a la que prestan servicio.
TRANSPARENCIA Y EL ANTECEDENTE NACIONAL
Para evitar demoras o “bicicletas” financieras con los fondos, la ley le impone una fecha límite al Ejecutivo. A través de ARBA, la Provincia estará obligada a publicar oficialmente los montos a repartir dentro de los primeros sesenta días de cada año. Luego, los giros a las instituciones deberán hacerse de forma semestral.
Esta urgencia legislativa por blindar los fondos provinciales no es casual. Cabe recordar que, en febrero de este mismo año, la diputada Minnaard ya había presentado un reclamo formal ante la Gobernación expresando su preocupación por la transferencia incompleta de los fondos nacionales correspondientes al Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios (Ley 25.054). En aquel momento, la falta de giros golpeó de lleno a los cuarteles bonaerenses en medio de una ola de incendios forestales que azotó a la Provincia.


