Mauricio Macri volverá el viernes 26 de junio a la provincia de Buenos Aires para encabezar una nueva edición de “Próximo Paso”, el ciclo de actividades que impulsa el PRO en distintos puntos del país. La visita tendrá lugar en Mar del Plata, en un momento especialmente delicado de la relación entre el macrismo y el gobierno de Javier Milei, atravesada por el escándalo patrimonial que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El encuentro se realizará en el complejo La Normandina, en Playa Grande, el mismo lugar donde el expresidente presentó en 2023 su libro “Para qué”. Allí compartirá escenario con el presidente del PRO bonaerense, Cristian Ritondo, y con Guillermo Montenegro, uno de los dirigentes bonaerenses de mayor peso territorial del partido y anfitrión de la actividad.
La presencia de Macri en territorio bonaerense adquiere una relevancia política adicional por el contexto. En los últimos días, el PRO elevó el tono de sus cuestionamientos contra Adorni y llegó a enviarle un mensaje directo al Presidente: “Defienda el cambio y no a Adorni”.
La segunda visita a suelo bonaerense
La actividad de Mar del Plata será la segunda escala bonaerense de Macri en el marco de “Próximo Paso”. La primera había tenido lugar el 15 de abril en Vicente López, donde el exmandatario dejó definiciones que hoy vuelven a cobrar actualidad.
En aquel encuentro sostuvo que “el próximo paso es continuar con el cambio” y ratificó el acompañamiento del PRO al Gobierno nacional. Sin embargo, también defendió la necesidad de mantener una mirada crítica sobre algunas decisiones de la administración libertaria.

Según relataron dirigentes que participaron de aquella reunión, Macri afirmó que el PRO “va a seguir ayudando al Gobierno”, aunque advirtió que callar frente a los errores sería funcional al regreso del populismo.
La frase sintetiza el delicado equilibrio que intenta sostener el partido: acompañar el rumbo general de la gestión de Milei sin resignar autonomía política.
Montenegro, otro nombre atravesado por la relación con Milei
La elección de Mar del Plata como sede tampoco es neutra. El anfitrión será Guillermo Montenegro, uno de los dirigentes de mayor peso territorial del PRO bonaerense y una figura que durante meses apareció en las conversaciones para sumarse al gabinete nacional.
Tras encabezar la lista de la Quinta Sección Electoral en 2025 y garantizarle el triunfo en el distrito más grande del interior provincial, Montenegro dejó la intendencia marplatense para asumir como legislador provincial. En aquel momento, distintos sectores lo mencionaban como posible ministro de Justicia de Javier Milei, una incorporación que finalmente nunca se concretó.
El Presidente terminó apostando por una integración más acotada del PRO a su gabinete y el principal dirigente amarillo incorporado a la estructura nacional fue Diego Santilli, hoy ministro del Interior y uno de los referentes más alineados con La Libertad Avanza.
Montenegro, en cambio, quedó en una situación intermedia. Actualmente se desempeña como legislador provincial, aunque mantiene abierta la posibilidad de regresar a la intendencia de General Pueyrredón. A diferencia de otras licencias de jefes comunales, la que solicitó no tiene una fecha de vencimiento determinada, por lo que eventualmente podría retomar el cargo. Mientras tanto, la administración municipal continúa bajo la conducción interina de Agustín Neme.

En ese contexto, la foto que compartirá con Mauricio Macri este viernes también será leída en clave política. Montenegro representa a un sector del PRO que mantiene diálogo con el Gobierno nacional, pero que observa con atención la creciente tensión entre el expresidente y la Casa Rosada por el caso Adorni y por el futuro de la relación entre ambos espacios.
Reconstruir poder propio
Más allá de las tensiones coyunturales con La Libertad Avanza, el ciclo “Próximo Paso” forma parte de una estrategia más amplia del PRO para recuperar presencia territorial y fortalecer su estructura partidaria.
En esa línea, uno de los principales colaboradores de Macri, Fernando de Andreis, planteó recientemente que el objetivo es contar con candidatos propios en las 150 ciudades más importantes del país.
La definición fue interpretada dentro del partido como una señal hacia dos frentes. Por un lado, reconstruir la musculatura territorial que el PRO perdió tras la derrota de 2023. Por otro, llegar a cualquier negociación electoral con los libertarios desde una posición de mayor fortaleza.
La estrategia cobra especial importancia en la provincia de Buenos Aires, donde conviven dirigentes que impulsan un acercamiento cada vez más profundo con La Libertad Avanza y sectores que buscan preservar la identidad partidaria y evitar una integración subordinada al oficialismo. En ese marco, el senador provincial y exintendente de Junín, Pablo Petrecca, es uno de los dirigentes que ya camina la provincia por el PRO.
Aunque formalmente la actividad del viernes se trate de una jornada de debate y construcción partidaria, el trasfondo político será inevitable: el futuro de la relación entre el PRO y La Libertad Avanza, justo cuando el caso Adorni volvió a abrir una grieta entre el expresidente y el Gobierno.
Por eso, más que una simple visita a Mar del Plata, la presencia de Macri en territorio bonaerense será observada como una nueva señal sobre hasta dónde está dispuesto a acompañar a Milei y dónde comienza a trazar sus propios límites.

