La disputa por el financiamiento del Hospital Garrahan pasó de los cruces en redes sociales a una denuncia técnica de gravedad institucional. En diálogo con La Cielo, el titular del IOMA, Homero Giles, desglosó los motivos por los cuales la obra social bonaerense desconoce el reclamo de 8.278 millones de pesos que esgrime el Gobierno Nacional. Según el funcionario, el conflicto no es por falta de pago, sino por un intento de Javier Milei de cobrar valores “excesivamente superiores al mercado”.
Homero Giles explicó que, tras meses de recibir “cajas, cajas y cajas” de documentación enviada de forma desordenada por el hospital, el IOMA conformó un equipo específico para auditar cada factura. El resultado fue lapidario: de los 9.000 millones de pesos que reclamaba originalmente la Nación, la obra social solo reconoció 2.000 millones, de los cuales ya se canceló el último saldo pendiente de 1.230 millones de pesos.
Trasplantes a precio de oro: el dato de la sobrefacturación
Para graficar lo que define como una maniobra de “sobrefacturación” para desfinanciar a la provincia, Homero Giles aportó datos precisos sobre el costo de las prestaciones de alta complejidad. “Nos facturaban 260 millones una prestación de trasplante que en el mercado, en el Hospital Italiano por ejemplo, se paga 40 millones”, disparó el médico en el programa Palabras más, palabras menos.
Según el análisis de la obra social, el Hospital Garrahan pretendía cobrar por una misma práctica un valor cinco veces más alto que el de los centros de salud privados de mayor prestigio del país. “Nadie puede pagar cinco veces más caro una cosa; eso es una defraudación literalmente”, enfatizó Homero Giles, quien confirmó que los 7.000 millones de pesos restantes fueron “debitados” y no se pagarán por no corresponder a la realidad del mercado médico.
“Cajoneo” de auditorías y rechazo al diálogo técnico
Ante la disparidad de cifras, el Ministerio de Salud bonaerense, a cargo de Nicolás Kreplak, propuso formalmente realizar una “auditoría conjunta” para revisar factura por factura junto a las autoridades nacionales. Sin embargo, la propuesta fue rechazada por la Oficina de Respuesta Oficial de la Nación, que optó por instalar pantallas en las salas de espera del hospital para difundir el monto de la supuesta deuda.
“Ellos decidieron no participar de esa auditoría conjunta y prefieren politizar la situación”, lamentó Homero Giles. Para el funcionario, la negativa a sentarse en una mesa técnica demuestra que el objetivo del gobierno de Javier Milei no es cobrar una deuda legítima, sino profundizar una “catástrofe planificada” contra el sistema de seguridad social de la provincia de Buenos Aires.
Convenios digitales para evitar la discrecionalidad
Más allá de la cancelación del saldo reconocido, el IOMA impulsó la firma de un nuevo convenio que establezca reglas claras y sistemas digitales para la transmisión de prestaciones. El objetivo de la gestión de Axel Kicillof es implementar auditorías en tiempo real y autorizaciones previas para que no vuelva a ocurrir el envío masivo de documentación sin respaldo que originó este conflicto.
Finalmente, Homero Giles remarcó que, mientras la Nación asfixia los recursos provinciales, la obra social bonaerense debe absorber mensualmente a miles de nuevos afiliados que abandonan las prepagas o pierden la cobertura de PAMI. “Estamos haciendo lo mejor posible para ver cómo sobrevivimos mientras sigue esta gente, porque el sistema está con la capacidad agotada”, concluyó el titular del instituto.

