Todo el mundo habla de Eloy Room. El arquero de Curazao no sólo fue la gran figura en el empate 0 a 0 ante Ecuador, que le dio el primer punto en un Mundial a la selección caribeña, sino que además con 15 atajadas tuvo el mejor registro para un arquero en la historia de la Copa del Mundo. Y en contexto, el que saludó en su IG al arquero que juega en el Miami FC fue Juan Sebastián Verón, el presidente de Estudiantes.
Room juega justamente en el club del que Verón forma parte de la Junta Directiva y que es uno de los principales impulsores de la Franquicia que participa en la USL Championship, la segunda liga de Estados Unidos. Por eso, enseguida, la Bruja reacción en su Instagram a la gran atuación del arquero nacido en Países Bajos: “Eloy”, le puso, con un emoji de reverencia.

Verón participa del proyecto de Miami FC desde octubre del 2024. De hecho, ahí también jugó su hijo Deian. El club es propiedad de Ricardo Silva, un empresario italiano que lo compró en 2015 junto a Paolo Maldini. Pero desde 2024, el grupo SPH, del que forma parte Sebastián Verón junto a Manu Ginóbili, Pico Mónaco, Pepe Sánchez, el ex arquero Darío Sala, y otros empresarios, adquirieron un porcentaje de las acciones y empezaron a gerenciar el área fútbol. Inicialmente le dieron un impulso muy grande basado en la mirada profesional de quienes la integran, y pusieron en marcha un giro radical al perfil del equipo.

Room, actual arquero de Miami FC y campeón con Columbus
Nacido el 6 de febrero de 1989 en los Países Bajos, Room desarrolló gran parte de su carrera en el fútbol neerlandés. Defendió los colores de clubes como Vitesse, Go Ahead Eagles y PSV Eindhoven antes de dar el salto a Estados Unidos. Actualmente juega en el Miami FC, pero su momento de gloria ya lo vivió en el Columbus Crew, donde fue campeón de la MLS Cup en 2020 y de la Campeones Cup en 2021. Sí, allí donde es leyenda Guillermo Barros Schelotto, el ídolo de Gimnasia, que logró el mismo título.
La actuación ante Ecuador quedará para siempre en la memoria de los hinchas. Apenas una semana después de sufrir una dura goleada 7-1 frente a Alemania, Room tuvo una revancha soñada. Atajó todo lo que le lanzaron, frustró a Enner Valencia y compañía, y convirtió un simple empate en una hazaña nacional. A los 37 años, cuando muchos piensan en el retiro, el arquero escribió la página más gloriosa de su carrera y se ganó un lugar en la historia grande de los Mundiales.

