El sábado minutos antes de las nueve, el rugido de un motor de alta cilindrada y el posterior estrépito de una frenada brusca quebraron la tranquilidad de la zona, transformando la esquina de las rutas 15 y 97 en el escenario de una fatalidad vial. Un vecino de la localidad, de 62 años, circulaba a bordo de su motocicleta Suzuki DL 1000. Por razones que los peritos mecánicos y la justicia aún intentan determinar, el conductor perdió el control del rodado en plena marcha. El hombre cayó pesadamente al suelo y quedó expuesto en medio de la calzada.
Detrás de él, en la misma dirección, avanzaba un Renault 19 conducido por un hombre mayor. Para este último, la distancia y el factor sorpresa anularon cualquier margen de maniobra. A pesar del intento por frenar, el automovilista no logró esquivarlo y terminó arrollándolo.
El peor escenario
La escena que encontraron los primeros móviles policiales y las dotaciones de Defensa Civil reflejó de inmediato la violencia del impacto. La imponente Suzuki DL 1000 yacía tumbada sobre la banquina a varios metros del punto del incidente, mientras que el cuerpo del motociclista permanecía atrapado debajo de la carrocería del automóvil.
A los pocos minutos, una ambulancia del servicio de emergencias médicas llegó al lugar de los hechos. Los paramédicos desplegaron los protocolos de asistencia con urgencia, pero las gravísimas lesiones sufridas por el impacto provocaron que el motociclista falleciera casi en el acto; solo pudieron constatar su deceso. Por su parte, el conductor del Renault 19 resultó físicamente ileso, aunque visiblemente conmocionado por la situación.
El tránsito en el cruce de las rutas 15 y 97 debió ser interrumpido de inmediato para preservar el lugar. El equipo de peritos de la Policía Científica trabajó sobre la cinta asfáltica recolectando elementos clave para reconstruir la velocidad y la trayectoria de ambos vehículos.
El caso quedó bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 12 del Departamento Judicial de La Plata. Entre las primeras medidas ordenadas por la fiscalía se dispuso el secuestro de los dos rodados para sus correspondientes peritajes mecánicos, la toma de testimonios a posibles testigos que hayan presenciado la maniobra inicial y la realización del test de alcoholemia al conductor del auto, en el marco de una causa caratulada preventivamente como homicidio culposo.

