Una explosión de furia, vidrio y sangre convirtió la madrugada del domingo en una escena digna de una película de terror en pleno centro de Mar del Plata. Eran las 4.55 cuando un estruendo sacudió la esquina de Luro y España, frente a Plaza Rocha. No fue un choque ni una pelea común: una mujer destrozó a patadas la vidriera de un local de telas y terminó gravemente herida, bañada en su propia sangre sobre la vereda.
Según reconstruyeron vecinos, todo comenzó con gritos y una discusión que fue escalando en violencia. Hubo botellazos, insultos y corridas. De repente, en medio del caos, la mujer arremetió contra el frente del comercio. Las patadas fueron secas, directas, hasta que el vidrio estalló en mil pedazos. El problema vino después: al intentar atravesar el hueco que ella misma había abierto, los filos del cristal le provocaron un corte profundo que desató una hemorragia impactante.
Los alaridos pidiendo auxilio despertaron a quienes dormían en los edificios cercanos. Algunos salieron y se encontraron con una escena brutal: la vereda cubierta de esquirlas, manchas rojas que avanzaban hacia el interior del negocio y la mujer tambaleándose, perdiendo sangre de manera alarmante. “Decía que se desangraba”, contó un testigo todavía conmocionado.
La tensión creció cuando se supo que un patrullaje de Prefectura había pasado por el lugar apenas minutos antes. Para los vecinos, el episodio es una muestra más del descontrol nocturno que aseguran vivir cada fin de semana en la zona. La bronca se mezcló con el miedo y el hartazgo.
La policía encontró a la mujer herida a pocos metros del local. Fue asistida de urgencia y trasladada bajo custodia a un centro de salud mientras la esquina quedaba acordonada. Por estas horas, la investigación intenta determinar si se trató de un intento de robo frustrado o de un estallido de violencia sin un objetivo claro. Las cámaras de seguridad serán clave para reconstruir una madrugada que, otra vez, dejó al centro como escenario de una postal salvaje.

