La Legislatura bonaerense cerró el 2025 con una actividad marcada por las tensiones internas en los bloques, el calendario electoral de medio término y una agenda que avanzó a los tumbos. Mientras el oficialismo logró blindar las leyes centrales para la gestión de Axel Kicillof, una parte importante de los proyectos más debatidos del año quedó empantanada en comisiones, perdió estado parlamentario o pasó directamente al temario de 2026.
En un contexto político complejo, Unión por la Patria consiguió los acuerdos necesarios para sancionar el paquete de leyes considerado estratégico por el Ejecutivo provincial. El Presupuesto 2026, la Ley Impositiva y la autorización de endeudamiento por USD 3.685 millones lograron sortear las internas y el rechazo opositor, consolidándose como los principales hitos legislativos del año. Las heridas de esas negociaciones siguen abiertas y muchos prometen seguir tirando sal en medio de todas las disputas que se vienen en un año previo al electoral.
Sin embargo, esa capacidad de ordenar mayorías no se trasladó al resto de la agenda oficial. Las diferencias dentro del propio peronismo, sumadas a la resistencia de los bloques opositores, terminaron frenando varias iniciativas impulsadas desde el entorno del gobernador.
REELECCIONES Y PODER TERRITORIAL: UN DEBATE ABIERTO
Uno de los proyectos que más ruido político generó fue el que habilita las reelecciones indefinidas de legisladores, concejales y consejeros escolares. La iniciativa obtuvo media sanción en el Senado en junio, en la antesala del cierre de listas, pero expuso fisuras dentro del oficialismo: sectores del massismo (sector que redactó la Ley vigente y que no está dispuesto a bajar esa bandera) y del espacio referenciado en Juan Grabois no acompañaron el texto.
La falta de consenso interno y el rechazo opositor impidieron su avance en Diputados. Aun así, el tema promete volver al centro del debate en 2026, un año no electoral en el que también podría reactivarse la discusión sobre la situación de los intendentes, luego de un proyecto alternativo impulsado desde el entorno de Kicillof. Sectores opositores prometen dar la discusión si la reforma política es más profunda e incluyen la Boleta Única en Papel. Este año, la vuelta de las reelecciones indefinidas se podría cristalizar.
SALUD Y EMPRESAS ESTATALES: UNA PULSEADA QUE TERMINÓ EN CAÍDA
Otra de las grandes derrotas legislativas del oficialismo estuvo vinculada a los proyectos para crear empresas estatales de Salud. Las iniciativas para conformar una empresa de emergencias y un polo farmacéutico bonaerense habían logrado media sanción en Diputados en 2024, pero nunca consiguieron el respaldo necesario en el Senado.
Pese a los intentos del kirchnerismo por forzar una sesión antes de fin de año, ambas propuestas perdieron estado parlamentario y deberán volver a presentarse desde cero. El episodio dejó en evidencia los límites del oficialismo incluso tras recuperar la mayoría en la Cámara alta.
Este proyecto fue impulsado por el Ejecutivo, fue autoría del ministro camporista Nicolás Kreplak, pero no tuvo el apoyo explícito del kicillofismo a punto tal que la vicegobernadora Verónica Magario le bajó la cortina a una sesión extraordinaria a fines de diciembre.
AVANCES PARCIALES Y LEYES EN ESPERA
No todo fue bloqueo. Durante 2025, Diputados avanzó con proyectos que lograron consenso transversal y que ahora esperan definición en el Senado. Entre ellos se destaca la ley para reglamentar la actividad de los acompañantes terapéuticos, una demanda histórica del sector que busca reconocimiento profesional y mejores condiciones laborales.
También obtuvo media sanción la iniciativa que incorpora la educación emocional en los niveles inicial, primario y secundario. El proyecto apunta a sumar contenidos vinculados al desarrollo emocional y la salud mental, pero su tratamiento definitivo quedó postergado para el próximo período legislativo.
LAS DEUDAS DEL AÑO: LUDOPATÍA, TRABAJO E IOMA
En el listado de proyectos que no lograron despegar aparece el abordaje integral de la ludopatía infantil. Pese a que en Diputados se unificaron más de una decena de iniciativas y hubo reiterados reclamos de la oposición, el debate nunca llegó al recinto y sigue trabado en comisiones.
Algo similar ocurrió con la propuesta del Ejecutivo para crear una instancia de conciliación obligatoria prejudicial en conflictos laborales, pensada para descomprimir el fuero de Trabajo. El expediente ingresó a mitad de año, pero no pasó del estado de análisis en el Senado.
Por último, tampoco prosperó el proyecto opositor para otorgarle autarquía financiera y administrativa al IOMA. La iniciativa, que buscaba modificar el esquema de transferencias de fondos a la obra social, chocó con la negativa del oficialismo y quedó sin tratamiento.

