En una jornada marcada por la memoria y la movilización del Ni una Menos, la voz de Jorge Taddei vuelve a emerger no solo como el padre de Wanda, asesinada por Eduardo Vázquez, ex baterista de Callejeros, sino como un referente de la transformación del dolor individual en una bandera colectiva. En una entrevista en “Palabras más, palabras menos” de LA CIELO FM 103.5 , Taddei reflexionó sobre los avances logrados y las amenazas actuales que acechan las conquistas del movimiento de mujeres.
Un avance social frente al retroceso político
Para Taddei, la persistencia de la violencia no anula el progreso cultural. “Hoy es un día especial pese a que los femicidios no bajaron porque la causa del femicidio sigue siempre presente, ha habido un avance enorme en cuanto a la lucha por la igualdad de la mujer”. Sin embargo, no ignora el clima político actual, al que describe como un embate desde el poder, “vemos permanentemente aún en momentos que hay desde las esferas del gobierno un ataque, porque esto es un ataque lo que se está haciendo en este momento”.
Al ser consultado sobre las posturas del presidente Javier Milei, quien ha cuestionado la figura del femicidio, Taddei es tajante, “esto es un retroceso enorme. Esto es lo viejo lo que no tiene futuro son estas ideas retrógradas nefastas del siglo XIX”. Según su visión, este pensamiento pertenece a una era “donde la mujer ni siquiera tenía derecho a heredar al padre”.
La justicia: entre la misoginia y la reforma
La crónica de la lucha de los Taddei es también la crónica de una batalla contra un sistema judicial que, en sus palabras, arrastra una “mentalidad misógina espantosa”. Recordó cómo el tribunal que juzgó a Eduardo Vázquez, femicida de su hija, “inventa una emoción violenta que ni siquiera fue discutida en el debate”, fallo que finalmente fue revertido por Casación.
Taddei destaca el camino recorrido desde los tiempos en que el asesinato de una mujer se amparaba bajo figuras legales arcaicas, “hace 50 años se justificaba que el hombre matara a la mujer porque la mujer tuvo un desliz con otra persona. Y esto era legal, el crimen pasional, ¿te acordás?”. A pesar de los cambios legislativos y la implementación de la Ley Micaela, casos recientes como el de Agostina Vega en Córdoba muestran las deudas pendientes de la justicia. Para Taddei, el fiscal que puso la lupa sobre la víctima en ese caso es un “papanata, un sinvergüenza misógino basura que está dentro de la justicia”.
El cumplimiento de las penas y la reinserción
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue la situación de Eduardo Vázquez y el otorgamiento de salidas transitorias. Taddei relató sus reuniones con el juez de ejecución penal Axel López, planteando que, aunque la ley permite salidas a los 15 años de detención, esto resulta insuficiente ante la gravedad del crimen, “esto es un regalo, esto es un premio que se le está dando a un femicida por más que esté recuperándose”. Su postura es clara “la ley dice que el detenido puede pedir, no dice que el juez está obligado a dar”.
La fuerza de lo colectivo
Al finalizar, Jorge Taddei se aleja de cualquier heroísmo personal, atribuyendo los logros de estos años a la movilización masiva. “Las cosas no las cambian la gente como nosotros, nosotros somos un granito de arena. Las cosas las cambia la sociedad”. Con la convicción de quien ha visto a miles ganar las calles, concluyó, “todo lo que tuvimos en estos 15 años fue producto de la sociedad, fue producto de las 700,000 mujeres que estuvieron en el 2015 y las 700,000 que vamos a estar hoy en la calle”.

