La querella que representa al fotógrafo Pablo Grillo denunció una nueva irregularidad en la investigación por la represión del 12 de marzo de 2025 frente al Congreso: la transcripción de las comunicaciones entre las fuerzas de seguridad omitió, según afirmó, exactamente una hora de registros, el mismo lapso en el que el cabo de Gendarmería Héctor Jesús Guerrero efectuó el disparo que dejó al reportero gravemente herido.
La denuncia fue realizada por la abogada Claudia Cesaroni, integrante de la representación legal de la familia de Grillo junto al CELS y la Liga Argentina por los Derechos Humanos (LADH), tras analizar la documentación incorporada recientemente al expediente judicial.
La hora que falta
Según explicó Cesaroni en sus redes sociales, la querella había solicitado la transcripción de las comunicaciones mantenidas entre las distintas fuerzas de seguridad durante el operativo desplegado el 12 de marzo de 2025.
El material, elaborado por la Policía Federal Argentina, consta de unas 600 páginas y abarca las comunicaciones de toda la jornada. Sin embargo, al revisar la documentación detectaron que la transcripción se interrumpe exactamente a las 17 y recién se retoma a las 17.59.
“Falta una hora, la que va entre las 17 y las 17.59. O sea, la hora en la que justo el gendarme Héctor Jesús Guerrero le metió una granada en la cabeza a Pablo Grillo”, escribió Cesaroni.
La abogada sostuvo que, tras advertir la omisión, la querella presentó un escrito ante la Justicia para que se explique por qué ese tramo no fue transcripto. También afirmó que cuentan con audios y registros fotográficos donde se observa a efectivos utilizando los equipos de comunicación durante ese período.
La querella habla de inconsistencias en la prueba
La presentación judicial recuerda además que la querella ya había advertido en mayo de 2025 sobre presuntas irregularidades en el material aportado por las fuerzas de seguridad que en ese momento comandaba la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
En aquel escrito señalaron que los videos entregados por Gendarmería y las modulaciones radiales remitidas por la Policía Federal presentaban “inconsistencias, vacíos temporales y fragmentación”.
También cuestionaron que el único archivo de audio recibido tenía una duración significativamente menor al período horario que indicaba su título, sin precisiones sobre los criterios utilizados para el recorte.
Ahora, tras la incorporación de las transcripciones, la representación de la familia sostiene que pudo determinar con precisión cuál fue el tramo omitido: desde las 17:00:06 hasta las 17:59:59, es decir, el período en el que ocurrió el disparo que hirió gravemente a Grillo.
Por ese motivo, la querella pidió que se profundice la investigación sobre la cadena de mando del operativo y que la Policía Federal explique formalmente por qué no fueron incorporadas esas comunicaciones.
El estado de la causa
El hecho ocurrió el 12 de marzo de 2025 durante la represión de una movilización de jubilados frente al Congreso, en el marco de la aplicación del denominado “Protocolo antipiquetes”.
La investigación judicial identificó como autor del disparo al cabo primero de Gendarmería Héctor Jesús Guerrero. Pericias balísticas, reconstrucciones técnicas e informes médicos concluyeron que el cartucho de gas lacrimógeno impactó directamente sobre la cabeza de Grillo tras un disparo realizado en forma horizontal, una modalidad prohibida por los protocolos de actuación.
A fines de 2025, la jueza federal María Servini procesó sin prisión preventiva a Guerrero por lesiones gravísimas agravadas contra Pablo Grillo y por otros cinco hechos de abuso de armas agravado. Esa resolución fue apelada por la defensa, mientras la querella solicita que el procesamiento quede firme para avanzar hacia el juicio oral.
La nueva presentación incorpora un elemento que la representación de la víctima considera central: la ausencia de las comunicaciones oficiales correspondientes al momento exacto en que ocurrió el disparo, una circunstancia que ahora deberá ser analizada por la Justicia.

