En la provincia de Buenos Aires, la gestión de las creencias y la relación con las instituciones religiosas ha recuperado un lugar central en la agenda pública. Juan Torreiro, director provincial de Culto, explicó en diálogo con Infocielo la impronta que el gobernador Axel Kicillof le imprimió al área, pasando de una lógica de “ajuste” heredada de la gestión anterior a una política activa de diálogo interreligioso, institucionalización y relevamiento de datos territoriales que no se actualizaban desde la década del 60.
Durante su participación en el stream político Parecemos Buenos Amigos, Torreiro señaló como primer hito de la gestión a la jerarquización del área, que había sido degradada durante el mandato de María Eugenia Vidal. Según relató Torreiro, “en el gobierno de Axel se volvió a crear la dirección de culto” ya que, tras la elección de 2017 y en consonancia con las políticas nacionales de Mauricio Macri, el estado provincial redujo ministerios y secretarías, provocando que “culto cayera en esa reducción y pasara a ser una coordinación dentro de Secretaría General”.
Esta decisión política de 2020, que situó al área dentro de la Jefatura de Asesores del Gobernador, busca “profundizar y sostener la relación del Estado provincial con los diferentes cultos y creencias” y, fundamentalmente, “garantizar ese derecho humano que es la libertad de culto que está en la Constitución Provincial”.
Un mapa de la fe: El nuevo Observatorio de Religiones
Una de las políticas más innovadoras mencionadas por Torreiro es la creación del Observatorio de Religiones, una herramienta clave para suplir la falta de estadísticas oficiales. El funcionario advirtió que “no hay datos de religión a nivel país; datos públicos no existen” y que lo último disponible data del censo de 1960.
El objetivo de este observatorio es empadronar activamente a las congregaciones a través de los 135 municipios para poder aplicar políticas públicas reales. “Al saber, al conocer los datos, podés aplicar políticas; si yo te digo que son 5000 iglesias evangélicas en la provincia, tenemos que hacer algo con ellos, ¿cómo llegamos a ellos?”, planteó Torreiro, subrayando que “lo que no se estudia no se conoce y no se puede aplicar”.
Hospitales y peregrinaciones: Soluciones prácticas a problemas históricos
La gestión de Torreiro también se ha enfocado en protocolizar situaciones que afectaban la libertad religiosa en el día a día. Uno de los temas en los que trabajan es el acceso de líderes religiosos de credos no católicos a los centros de salud públicos. El director provincial explicó que “un pastor evangélico por ahí le cuesta que lo dejen entrar a un hospital y a un cura católico no le pasa”.
Para solucionar esto, están analizando una prueba piloto realizada en Escobar: “estamos viendo de crear un registro de líderes religiosos o ministros religiosos para los hospitales para que el Ministerio de Salud tenga una herramienta y sepa que esta persona está realmente registrada como un ministro y tenga la posibilidad de entrar a darle apoyo a su fiel”.
Asimismo, se institucionalizó el apoyo a eventos masivos como la Peregrinación Juvenil a Luján mediante la Resolución 1469/22. Esta norma permitió crear una “mesa interministerial” para coordinar los pedidos de la Iglesia con las áreas de seguridad y desarrollo, evitando que las instituciones tengan que peregrinar por cada ministerio por separado.
Hacia una nueva ley de culto democrática
Finalmente, Torreiro puso en relieve la necesidad de actualizar el marco normativo nacional, señalando que el registro actual “lo creó el presidente de facto Videla en el 78”. Desde la provincia promueven un cambio de paradigma para que el registro de cultos no sea una herramienta de control, sino un beneficio: “esa manera no me gusta de controlar; hay que repensar la ley para que el registro sirva para ver que las iglesias tengan todo en orden o para obtener algún beneficio, un subsidio para arreglar el templo o exenciones impositivas”.
Como resultado de los foros de diálogo interreligioso organizados por la Provincia, donde participaron más de 400 personas, surgió la iniciativa de una ley propia: “surgió la idea de hacer una ley por el día de la libertad religiosa en la provincia, un día en el que se pondere la apertura de no andar persiguiendo otros cultos”.

