En la antesala de la movilización por el aniversario del “Ni una menos”, miles de mujeres concentrarán en las principales plazas y centros del país para visibilizar la cara más cruel de la violencia género: los femicidios. Tras once años de la primer convocatoria, esta marcha se gestó atravesada por la conmoción de los femicidios de Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia y Noelia Carolina Romero. Además, se la crítica al Estado que llega tarde, que desampara y es cómplice.
El caso de Agostina, la adolescente cordobesa de 14 años, brutalmente asesinada, desnudó el entramado de las fallas del Estado que niega y deslegitima. Las referencias máximas del poder político como la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva se refirió al caso como “homicidio de mujeres” para no utilizar la palabra femicidio. Mientras la justicia tardo en activar el protocolo de “Alerta Sofía”, se demoró en detener al asesino con causas penales por violencia de género y el fiscal optó por dar un show mediático negando que la causa se haya tratado de un femicidio.
Las cifras que duelen
Con más de una década visibilizando la violencia de género, los números de aquel primer grito de Ni una Menos, siguen generando dolor y preocupación. Entre junio de 2015 y mayo de 2026 se registraron 3.205 víctimas de femicidio, un promedio de un caso cada 31 horas, según el informe del Observatorio “Ahora Que Sí Nos Ven”. En lo que va del 2026 fueron 101 los femicidios, del cuál el 85 por ciento de los agresores pertenecían al círculo íntimo de la víctima.
Este año la consigna “vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, impulsada por organizaciones feministas, sindicatos, movimientos sociales y agrupaciones de derechos humanos busca poner en evidencia que los últimos años Argentina retrocedió en materia de políticas de género, con un recorte presupuestario del 89 por ciento que deja a miles de mujeres desprotegidas.
Durante la movilización se reclamará justicia por Agostina Vega, Dulce María Beatriz Candia y Noelia Carolina Romero, víctimas de femicidios ocurridos recientemente en Córdoba, Misiones y Temperley. La marcha que tiene epicentro en la Ciudad de Buenos Aires, con una movilización hacia el Congreso de la Nación donde tendrá lugar el acto central a las 17. En tanto, en la ciudad de La Plata la concentración será a partir de las 15 horas en plaza Moreno desde donde se marchará hacia la Gobernación.
Durante las horas previas al 3J circuló por redes sociales un video de las profesoras de Agostina con un mensaje contundente. “Me parece muy importante decir que para nosotros las políticas de género en las escuelas son una herramienta. Que el gobierno nacional haya recortado la jornada nacional de violencia de género y haya recortado un montón en educación sexual integral a nosotras mismas nos perjudican. Y hoy tenemos que llorar a una alumna“, declaró la preceptora de la víctima, Cecilia Ruiz.
La retirada del Gobierno Nacional
La Libertad Avanza desde que asumió el gobierno en 2024 cerró el ministerio de Mujeres y desplegó una batalla cultural que incluye la descalificación a la figura jurídica de femicidio, con el exministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona defendiendo su eliminación por considerarla “inconstitucional”. En tanto, provocaron el desmantelamiento de políticas como la Línea 144 sufrió una disminución del presupuesto y redujo un 45 por ciento su planta de trabajadoras, proyectando para 2026 atender apenas a un tercio de las personas asistidas en 2023.
Las principales políticas para prevenir violencias, acompañar a las víctimas y promover igualdad de género han tenido recortes muy significativos, con bajas históricas en el presupuesto. Entre ellos, el programa Acompañar (apoyo económico a mujeres y personas LGBTIQ+ en situación de vulnerabilidad que permitía salir de un hogar violento) con una caída del 90 por ciento de sus recursos, el plan ENIA (Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia) que permitió la baja significativa de embarazos no intencionales, también tuvo un impacto significativo en detectar abusos en niñas y adolescentes prevé que durante el 2026 se ejecutará menos del 3 por ciento de su presupuesto. El programa además, tuvo un cambio de enfoque estratégico en el que se eliminan por completo metas fundamentales como el asesoramiento a adolescentes en materia de salud integral y las capacitaciones docentes en educación sexual.
Los programas vinculados a salud, género y sexualidad como la distribución gratuita de preservativos en Argentina cayó un 64 por ciento, mientras que la Educación Sexual Integral (ESI) cuenta con una partida presupuestaria del 2 por ciento de lo que se ejecutó en el año 2023, perdiendo significativamente la cantidad de docentes capacitados.

