En el mapa político de la provincia de Buenos Aires conviven trayectorias extensas, liderazgos territoriales consolidados y figuras que crecieron al calor de los nuevos armados partidarios. La correlación de fuerzas dentro de la Legislatura estará fuertemente marcada por diputados y senadores de mucho peso en los armados y en la toma de decisiones, y por otros que acompañan con una incidencia más relativa.
Todos tienen aspiraciones, aunque muy disímiles. Crecer en el plano de la política bonaerense no es para cualquiera y el control real de un espacio es privilegio de muy pocos. Si se repasan los distintos sectores, aparecen nombres que sobresalen por trayectoria y ambición, y otros más noveles que ya miran de reojo cargos provinciales de mayor jerarquía. Veamos.
VARIOS CACIQUES BUSCAN SU DESTINO FINAL EN EL PJ
En el peronismo bonaerense, uno de los nombres que ganó peso en los últimos años es el de Emmanuel González Santalla, senador provincial por la Tercera Sección Electoral. Referenciado en La Cámpora y con base política en Avellaneda, Santalla inició su carrera como concejal y luego ocupó cargos en la gestión municipal y en organismos como ACUMAR. Su llegada al Senado en 2019 consolidó su perfil legislativo, con especialización en temas institucionales y de gestión pública, convirtiéndose en una de las voces jóvenes del oficialismo.
Con Jorge Ferraresi eyectado del kirchnerismo y recalando en el MDF del gobernador Axel Kicillof, y sin posibilidad de renovar como jefe comunal en Avellaneda, Santalla se anota en esa carrera y no descarta ser candidato a intendente en 2027, con la intención de que La Cámpora sume un distrito más. “Nací, crecí y vivo en Avellaneda…”, se presenta en su página web, con un mensaje localista explícito.
Otra dirigente de fuerte peso político es Malena Galmarini, figura central del Frente Renovador en la Provincia. Su carrera combina gestión y construcción política: fue concejala en Tigre, ocupó distintos cargos en la administración local y alcanzó mayor visibilidad como presidenta de AySA durante el Frente de Todos. Desde allí articuló con intendentes bonaerenses obras de infraestructura clave. Su pertenencia al massismo la posicionó como una de las dirigentes con mayor capacidad de diálogo interno dentro del peronismo. Sin embargo, no logró imponerse en Tigre frente a Julio Zamora, una cuenta pendiente. La incógnita es si volverá a intentarlo en 2027. El Senado, por lo pronto, le dará visibilidad.

En el mismo espacio, Sergio Berni encarna un perfil distinto. Médico, militar retirado y uno de los dirigentes más polémicos del peronismo, dio el salto a la primera línea como secretario de Seguridad de la Nación y luego como ministro de Seguridad bonaerense. Desde allí construyó una identidad política propia, con fuerte exposición mediática y discurso confrontativo. Tras dejar el Ejecutivo, desembarcó en el Senado, donde mantiene protagonismo. Intentó ser vicepresidente primero de la Cámara, pero Verónica Magario le bloqueó la elección de autoridades en diciembre. Sin consenso para ese cargo, ahora apunta a conducir el bloque.
También desde el peronismo territorial emerge Mario Ishii, histórico intendente de José C. Paz. Con varios mandatos al frente del municipio, es uno de los jefes comunales más longevos del Conurbano. Su poder se sostuvo en una estructura local sólida y un vínculo pragmático con todos los gobiernos. Tras dejar la intendencia, trasladó su peso territorial al Senado. Su pertenencia interna siempre es difusa y, como lo definió un conocedor de la rosca bonaerense: “Mario es cuentapropista”.
En el interior provincial, Germán Lago construyó su carrera desde la gestión local. Exintendente de Alberti, representa al peronismo del interior con un perfil menos confrontativo. Llegó al Senado tras diez años al frente del municipio y se consolidó como referente de la Cuarta Sección Electoral. Será la voz del Movimiento Derecho al Futuro, un respaldo que Kicillof necesita ante la pasividad negociadora de Magario, que le generó más de un dolor de cabeza en los últimos años legislativos.
LA OPOSICIÓN BUSCA NUEVAS VOCES
En el arco opositor, Guillermo Montenegro es uno de los dirigentes del PRO con mayor volumen político, aunque hoy descansa al calor de La Libertad Avanza y mantiene un vínculo estrecho con Karina Milei. Exministro de Justicia y Seguridad porteño, proyectó su figura en la Provincia como intendente de General Pueyrredón. Desde Mar del Plata construyó un perfil de gestión, orden y mano dura, que buscará trasladar a la Legislatura. Es una pieza clave en el vínculo PRO–LLA y no rompe con nadie. Con ese discurso, aspira a ser alternativa para la Gobernación en 2027 y ya teje alianzas.

Dentro de ese esquema aparece Alex Campbell, histórico dirigente del PRO bonaerense. Fue subsecretario de Gobierno y Asuntos Municipales durante la gestión de María Eugenia Vidal, articulando con intendentes de toda la Provincia. Hoy es senador y una de las voces más experimentadas del macrismo. Con fuerte impronta en la política de River, se recuesta en Diego Santilli, pero mantiene diálogo con Mauricio Macri. Un equilibrista que manejará los hilos del PRO puro en el Senado.
La irrupción de La Libertad Avanza también dejó su huella. Allí se destaca Carlos Curestis, senador y presidente del bloque, uno de los principales referentes libertarios. Construyó su carrera al calor del fenómeno Milei y se convirtió en pieza clave del armado legislativo, con línea directa con Sebastián Pareja. No descarta competir por la intendencia de Esteban Echeverría.
Finalmente, el reordenamiento libertario dio lugar a Unión y Libertad, encabezada por Carlos Kikuchi. Exarmador bonaerense de LLA, se distanció de los hermanos Milei tras la primera vuelta de 2023 y armó un espacio propio. Hoy es el único vicepresidente del Senado y se mantiene en la línea de sucesión.
EN DIPUTADOS, EL PODER QUEDA MÁS REPARTIDO
El Frente Renovador cuenta con dirigentes de larga experiencia legislativa. Rubén Eslaiman, histórico referente massista, transita su último mandato.
Alexis Guerrera, exintendente de General Pinto y exministro de Transporte, combina gestión y armado territorial. Alterna la presidencia del cuerpo con Alejandro Dichiara y volverá a conducir la Cámara en el último tramo del año.
A ellos se suma Sofía Vanelli, dirigente cercana a Massa, con trayectoria legislativa y fuerte agenda en derechos sociales y género.

En La Cámpora, el liderazgo lo encarnan Mayra Mendoza y Facundo Tignanelli. Mendoza, intendenta de Quilmes en uso de licencia, es una de las figuras de mayor proyección del kirchnerismo bonaerense y todo indica que conducirá el bloque en los hechos, con la mira puesta en la gobernación cuando se vote en 2027.
Tignanelli, presidente del bloque, es el principal operador parlamentario camporista, silla que ahora compartirá con la quilmeña.
El kicillofismo también tiene peso propio con Mariano Cascallares, exintendente de Almirante Brown y uno de los negociadores clave del paquete de leyes del Ejecutivo. Kicillof quiso imponerlo como presidente de Diputados, pero chocó con un acuerdo entre massismo y kirchnerismo. Junto a él aparece Lucía Iañez, con perfil técnico y fuerte vínculo con Carlos Bianco y Julio Alak.
EL PRO Y LA LIBERTAD AVANZA, EN SU LABERINTO
Sin definir si jugarán juntos, PRO y LLA exhiben liderazgos fragmentados.
En el PRO, Agustín Forchieri y Alejandro Rabinovich representan trayectorias complementarias. El primero hace equilibrio entre Diego Santilli y Mauricio Macri, el segundo saltó de Cámara y buscará conducir los destinos del espacio en Diputados.

En LLA, el sector de “Las Fuerzas del Cielo” —Nahuel Sotelo, Agustín Romo y Francisco Adorni— convive con el armado territorial de Sebastián Pareja, donde aparecen Juanes Osaba, Oscar Liberman, Ramón Vera y Alejandro Bondarenko, quienes buscan una voz más firme en el recinto.
Romo pidió por Sotelo y Milei le dio el gusto dejando de lado su cargo en Nación y volviendo a la Legislatura a apoyar al solitario tuitero Romo.
LA UCR BUSCA NO DESANGRARSE
El radicalismo mantiene representación dividida. Diego Garciarena es uno de sus principales referentes, mientras que Valentín Miranda y Matías Civale encarnan una camada más joven.
En Nuevos Aires, Gustavo Cuervo y Fabián Luayza apuestan a una agenda productiva del interior.
El espacio Hechos, referenciado en Manuel Passaglia, traslada su experiencia de gestión en San Nicolás a la Legislatura y pelea contra la etiqueta de “casta” con la mira puesta en la Gobernación.

